Sectores consideran que peligra la reserva natural de guayacanes. Exhortan a controlar y sancionar.

El espectáculo que ofrecieron a propios y extraños los guayacanes, a través de su florecimiento, fue opacado por la mala actitud de turistas que fueron a devastar las especies, así como a arrojar basura.

Los diversos sectores de opinión desaprueban esta práctica perpetrada contra los árboles, mientras el Ministerio del Ambiente afirma que hubo un trabajo articulado con las instituciones y gobiernos seccionales del lugar y hasta un monitoreo durante la manifestación natural.

A partir del 28 de diciembre pasado empezó el auge de la floración y, en este contexto, cientos de turistas: propios y extraños, se dieron cita al cantón lojano Zapotillo, particularmente a Mangahurco, Bolaspamba y Cazaderos, en cuyo terreno, de unas 40 mil hectáreas, se da anualmente el rebrote de las flores amarillas. 

Los días de mayor afluencia de visitantes fueron el sábado 29 y domingo 30 de diciembre, incluso para este fin de semana también estuvo prevista la presencia de más personas, en especial extranjeros, aunque desde el mismo Zapotillo se indicó que únicamente podrían ver las flores ya caídas y ciertos guayacanes florecidos que se retrasaron en el rebrote, “mas no el bosque en toda su magnitud”.

‘Un tropel devastador’

Se calcula que al sitio, durante estos días, llegaron 10 mil personas, pero no todas fueron en busca del contacto con la naturaleza, a pleno filo de frontera con el Perú, sino a destruirla. “Es un tropel devastador el que llega cada año al florecimiento de los guayacanes. Al paso que vamos, pronto será solo un recuerdo”, escribe en su cuenta de Twitter el periodista lojano Fredi Aponte, al tiempo exhorta al Gobierno Nacional a intervenir en forma urgente, ya que en “Loja toda esperanza está perdida”.

El comunicador dice que varias ramas de guayacán fueron arrancadas por el peso de los visitantes que optaron por colgarse en ellas hasta que, finalmente, quedaron esparcidas por el piso, golpeando en forma indiscriminada al ecosistema del lugar.

“Debe ser la única reserva en el mundo donde no hay reglas (…), a pesar de ser el último remanente de bosque y particularmente de guayacán que aún queda”, enfatiza el periodista, quien también denuncia otras malas prácticas como el arrojar basura, encender fogatas,  el ingreso de los vehículos hasta casi topar los árboles, así como la falta de información  de la ubicación de los estacionamientos y el lugar de expendio de combustible.    

Las críticas contra lo que se considera el lado negativo del florecimiento de los guayacanes no cesan. Para José Rodrigo Sánchez, también periodista y ambientalista lojano, lamentablemente, no todas las personas que van Zapotillo tienen claro que sus derechos terminan donde empiezan los de la naturaleza.

“Si lo supieran, no hubiesen convertido ciertas partes del bosque zapotillano en basureros. He visto algunas fotos en Facebook y he sentido vergüenza ajena al constatar que ciertas personas han hecho gala de sus pésimos hábitos de vida en una zona tan sensible como la Reserva de Biosfera del Bosque Seco”, precisa.

José Rodrigo Sánchez, en este contexto, exhorta a las autoridades ambientales a sancionar con todo el rigor permitido por las normas vigentes a las personas “desaprensivas con los hábitats naturales y sus semejantes”.

No treparse a los árboles

El malestar también llega a los colectivos, especialmente de ciclistas. Sóliman Salinas activista y guía turístico, cuenta que durante su estadía en Zapotillo vio a visitantes treparse a los guayacanes para retratarse, lo cual, en su criterio, no debe ser así porque, naturalmente, las ramas frágiles con el peso ceden y van a parar en el piso.

Asimismo, sugiere a los turistas que vayan a instalar sus carpas junto a los guayacanes o debajo de ellos, no dejar los residuos sólidos orgánicos e inorgánicos y más bien llevar una funda para guardarlos y echarlos en el recipiente adecuado para ello. De esto último, dice, deben encargarse las autoridades e instituciones que tienen que ver con el fomento de turismo comunitario y rural.

A decir del ecologista y también activista social, Pablo Burneo Ramón, los atractivos naturales tienen el riesgo potencial de deterioro si no “desarrollamos una conciencia sobre la generación de residuos, controlar el volumen de visitas y la reciprocidad del ciudadano para el cuidado del entorno”.

Por ejemplo, según revela, Galápagos y el Parque Nacional Podocarpus tienen un control sobre sus áreas protegidas, “pero en Mangahurco no hay un verdadero trabajo de información por parte del Ministerio de Turismo, Ambiente, Gestión de Riesgos y el GAD Cantonal”.

Cuidado de la ciudadanía

El Ministerio del Ambiente del Ecuador (MAE), a través de la Dirección Provincial, informa que trabaja en el manejo y conservación sostenible del bosque seco, ecosistema único de la región sur del Ecuador, educando a la ciudadanía y a sus visitantes para que lo cuiden.

La entidad estatal afirma que, como integrante de la Mesa Interinstitucional del Bosque Seco, coordina con las autoridades locales y seccionales para hacer del florecimiento un espacio de educación ambiental para sus visitantes.

El Ministerio del Ambiente  asegura también que coordina con las instituciones y gobiernos seccionales en territorio, así como realiza el monitoreo de las zonas a través del equipo de la Oficina Técnica de Zapotillo del MAE.  (JPP)

El dato

Zapotllo es zona de la Reserva de Biosfera Transfronteriza Bosques de Paz.

Es necesario ver la posibilidad de colocar baterías sanitarias móviles y puntos de primeros auxilios”

Sóliman Salinas

guía turístico

El ecoturismo es un concepto aún en precario desarrollo para nuestra comunidad. Esperemos mejor gestión y coordinación  para el próximo florecimiento”

Pablo Burneo Ramón

ecologista lojano

Se fortalece el trabajo articulado entre las instituciones del Ejecutivo, con la Mancomunidad Bosque Seco y la comunidad en general…”

Dirección Provincial de Loja del MAE

Se habló tanto de los parqueaderos y nadie  puso un letrero. Tuve que   escribir en un cartón…”

Fredi Aponte

periodista lojano

LAS CIFRAS

40 MIL  hectáreas, aproximadamente, se constituyen en el escenario de la floración.

10 MIL turistas se estima arribaron a Zapotillo.

28 DICIEMBRE inició el apogeo de la floración.

80 AÑOS tarda en desarrollar un guayacán.

FUENTE: https://lahora.com.ec/loja/noticia/1102213082/el-florecimiento-dejo-tambien-guayacanes-despedazados-y-basura

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