El ciclista ecuatoriano Richard Carapaz hizo emocionar a todo el país en la etapa 17 del Tour de Francia. Estuvo en una disputa emocionante por el primer lugar de la etapa y entró en el podio en tercer lugar. A 1,5 kilómetros de la llegada Carapaz puso contra las cuerdas a Vinegaard, y exigió a Tadej Pogacar. No hubo ninguna concesión y llegaron juntos. La llegada tenía una rampa curiosa.

La conocía bien Pogacar, aconsejado desde el auto. A 100 metros de la pancarta se soltó y fue el ganador de la etapa reina. Y probablemente del Tour. Sin embargo, la gran carrera de Carapaz también arrancó aplausos y elogios. La ‘Locomotora del Carchi’ es  tercero de la general del Tour, a 5:43 de Tadej Pogacar y cuatro segundos de Jonas Vingegaard. Además está con 1:34 sobre Rigoberto Urán.

Carapaz habló con AS de España e hizo una reflexión de la competencia. “El Tour es como una maratón y no hay que desistir hasta la última línea de meta. No dejaremos de intentarlo, aunque el rival no ceda ante nuestro ritmo. Sólo resta una jornada en los Pirineos y la contrarreloj, debo sacar lo máximo de mí”, manifestó.

Este jueves se disputa la decimoctava etapa, segunda de alta montaña en los Pirineos entre Pau y Luz Ardiden, de 129.7 km. Tras un comienzo llano se encadenarán dos colosos, el legendario Tourmalet (Especial, 17 kms al 7,3 por ciento) y Luz Ardiden (Especial, 13,3 kms al 7,4), con la meta en su cima. Última opción para los escaladores.

Por su parte, el esloveno Tadej Pogacar, que vestido de amarillo logró este martes la victoria en la etapa 17 del Tour de Francia, consideró que la carrera no está terminada y que solo se gana “cuando pasas la línea final de los Campos Elíseos”.

“En el ciclismo puede haber mucha mala suerte y yo toco madera. Mi condición es buena, las cosas están saliendo bien. Pero queda mucho camino por delante. Mañana será una etapa muy dura y está también la contrarreloj. Por ahora no pienso en la victoria final”, señaló el defensor del título, del UAE.

El esloveno sumó su segunda etapa en esta edición, tras la contrarreloj de Laval, y tiene ya cinco en su haber, con las tres del año pasado. Pogacar explicó que quería apuntarse el triunfo en la etapa reina porque este Tour está teniendo pocas opciones de ganar, ya que están llegando las escapadas.

“La etapa ha sido más fácil de controlar, así que al final tenía al equipo en buena condición y hemos decidido trabajar para ganar unos segundos en la general y la etapa”, señaló el ciclista, que consideró que imponerse con el maillot amarillo es “algo indescriptible”.

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