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En caso de ganar el Sí en la pregunta 7 de la consulta popular el área tendrá 62.188 hectáreas adicionales a las 758.778 ha actuales. No obstante, la ampliación no modificará las previsiones de producción de petróleo en el Bloque 43-ITT. Autoridades aseguran que aplicarán procedimientos que protegen el ambiente. Grupos ecológicos advierten afectación abiótica y daño sísmico.

Sin importar el resultado de la pregunta 7 de la consulta popular que propone ampliar la zona intangible del Parque Nacional Yasuní (PNY), la actividad petrolera continuará en el Bloque 43 (B43), punto donde se encuentran los campos Ishpingo, Tambococha y Tiputini (ITT).

Así lo reconoce el ministro del Ambiente, Tarsicio Granizo, quien está seguro de que el país respaldará el Sí en esta interrogante porque cree en una conciencia ambiental.

Por eso desde esta cartera de Estado se establecen normas rigurosas para la entrega de la licencia ambiental, previamente a la demostración -por ejemplo- de medidas que aseguren el mínimo impacto de la actividad y que contemple respuestas inmediatas a posibles daños ocasionados.

“Nunca va a existir una producción petrolera totalmente limpia porque ninguna actividad humana está exenta de algún impacto ambiental. La idea es minimizar los daños y repararlos cuando estos existen”.

La semana pasada, Granizo constató que la explotación actual en los bloques del Yasuní ITT sigue normas internacionales, mas reconoce que el ruido y la presencia de trabajadores en el área y las vías abiertas provocan afectaciones que no pueden evitarse.

Sobre la ampliación de la zona intangible, cree que la misma reforzará los protocolos de actuación previstos por los organismos nacionales para evitar encuentros violentos con estos pueblos.

De su lado, Antonella Calle, vocera del colectivo Yasunidos, considera vital que los derechos de la naturaleza entren en debate nacional, pero quiso que se incluya un anexo aclaratorio que va a incrementarse. “Le pedimos al Poder Ejecutivo, pero nunca nos hizo caso y una vez que triunfe el Sí estaremos vigilantes de que se aclare este punto y se respete la voluntad popular”.

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Explotación sobrepasada
La organización Geografía Crítica hizo un análisis de los bloques 31 y 43 del ITT, (en base al estudio de impacto ambiental presentado por Petroamazonas) que revela una afectación abiótica (factores inertes que impiden generación de vida) de 743 hectáreas y un daño sísmico 3D en 90.000 ha.

“Solo con el primer dato se estaría cerca del límite permitido por la Asamblea Nacional en 2013. El resultado de la consulta permitiría presionar para que se deje de explotar el petróleo en el ITT porque ya se cumplió la cuota establecida”, acotó Melissa Moreano, integrante de Geografía Crítica.

Para Renato Salguero, gestor ambiental, la consulta busca darle una visión política a este tema, y receptar los pedidos de los grupos ambientalistas.

“De acuerdo a los estudios se entiende que la extracción iba a ser en 300 ha por la calidad de petróleo requerido y existente en la zona”.

Al igual que los colectivos defensores de la naturaleza estima que era necesario establecer con precisión los lugares donde se ampliará la zona intangible.

“La palabra en al menos 50.000 ha deja preocupación porque no se sabe cuánta extensión en realidad tendrá, lo que concede espacio para la especulación”.

El desarrollo del ITT avanza
Fue el 7 de septiembre de 2016 cuando se inició la explotación en el Bloque 43, específicamente en el campo Tiputini, fuera del Yasuní.

Al cabo de un año la actividad generó rentas petroleras por $ 313 millones con un promedio anual de 44.231 barriles de crudo producidos por día.

Para febrero de 2018 se incorporará la producción de Tambococha. En Ishpingo se prevé perforar en junio de 2019 y sumar su producción en el último trimestre de ese año, de acuerdo a lo planificado por Petroamazonas, responsable de la producción petrolera.

Hasta noviembre de 2022 se pronostica que los 651 pozos del ITT produzcan 209.750 barriles diarios.

Dentro de las 1’022.736 hectáreas (ha) de extensión del Parque Nacional Yasuní, 758.773 ha corresponden al área intangible y en 1.030 ha está permitida la explotación de crudo.

La consulta popular propone aumentar la zona intangible en al menos 50.000 ha y reducir la actividad petrolera a 300 ha.

En la práctica, en caso de ganar el Sí, la parte intangible crecerá en 62.188 ha adicionales que se distribuirán en la zona norte del Parque, paralelo al ITT, y al oeste, según información brindada en octubre por el ministro de Hidrocarburos, Carlos Pérez.

La ampliación no cambiará los planes para el B43, pues de las 194 hectáreas permitidas en el Estudio de Impacto Ambiental (EIA), Petroamazonas intervendrá en 104. En el Bloque 31, colindante al ITT, se trabajará en 97 ha de las 141 autorizadas.

El presupuesto del ITT para este año es de $ 500 millones. En el Bloque 43 se invertirá $ 4.832 millones. Su desarrollo concentra casi el 40% de toda la actividad de Petroamazonas.

Actividades sin accidentes
Desde el inicio de las primeras actividades en el ITT (2014) hasta la fecha no se han registrado incidentes ambientales u operativos, aseguró Álex Galárraga, gerente general de la empresa pública.

Galárraga entiende la preocupación en torno a cómo se están ejecutando las actividades en los campos petroleros, su impacto en el ambiente y las comunidades.

Aseguró que el proyecto se realiza con tecnología avanzada y procedimientos certificados rigurosos, por lo que dijo que las puertas están abiertas para quienes estén interesados en observar la operación. “Inclusive si los ecologistas tienen ideas de cómo mejorar el proceso estas van a ser bienvenidas”, recalcó Galárraga.

René Ortiz, exsecretario general de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), considera que “la explotación del ITT demuestra que es ambientalmente viable y económicamente beneficiosa”.

Las primeras estimaciones teóricas sobre los campos se basaban en costos elevados, explicó Ortiz, pero en el transcurso de la producción los valores se han reducido, “lo que le deja al Estado un margen de ingresos petroleros muy alto”.

“Un país que tiene un recurso natural no puede ignorarlo como parte del desarrollo. Esto quiere decir explotación del recurso, por supuesto de manera ambientalmente viable, tecnológicamente posible y económicamente rentable. Y eso es lo que ocurre con el ITT”, concluyó Ortiz.

Desde otra perspectiva, el analista petrolero y exasambleísta, Henry Llanes, opinó que debido a que la extracción de crudo continuará es pertinente verificar los procedimientos aplicados.

Llanes no es partidario de la extracción en el Yasuní mientras el crudo nacional tenga un castigo elevado, costos productivos altos y siga la importación de derivados de hidrocarburos. Propone al Gobierno abrir una mesa de diálogo con el fin de evaluar el rumbo de la industria.

Según él, al país no le conviene ampliar la frontera petrolera. Sin embargo, apoya la consulta popular porque la ve como “una apertura del Gobierno para que la ciudadanía se pronuncie y participe a través de estos procesos que son parte de la democracia”.

Las tareas en el Bloque 43 incluyen el cumplimiento de compensaciones a las comunidades. Petroamazonas entregó $ 11,78 millones por concepto de compensación social e indemnización.

En la zona de influencia directa de las operaciones de los bloques 31 y 43 existen 8 comunidades (kichwas, waorani y colonos). Un total de 2.746 habitantes se benefician de los convenios suscritos con Petroamazonas. (I)

Cronología
La iniciativa plantea aumentar la zona intangible y contar con una extensión mayor donde estarán prohibidas actividades extractivistas.

26/Julio 1979
Es declarado como Parque Nacional Yasuní (PNY) mediante un acuerdo ministerial. Científicamente fue calificado como refugio del pleistoceno.

29/Enero 1989
La Unesco lo cataloga como Reserva Mundial de Biosfera por su abundante biodiversidad, valor biológico y cultural.

2/Abril 1990
Se establecen los límites del parque a través de un acuerdo con el Ministerio de Agricultura. En 1992 hubo una segunda delimitación.

2/Febrero 1999
Por decreto presidencial fue establecida la Zona Intangible Tagaeri Taromenane (ZITT) en la que se prohíbe la extracción petrolera.

12/Enero 2007
Delimitación de 758.051 ha de la zona intangible entre Cononaco y Nuevo Rocafuerte (Orellana); y Curaray (Pastaza).

Esta noticia ha sido publicada originalmente por Diario EL TELÉGRAFO bajo la siguiente dirección: http://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/politica/3/la-salud-del-yasuni-se-decide-en-consulta

ferzhr@gmail.com

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