Fundamedios es una de las organizaciones que dejó de recibir recursos de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid). Hay afectaciones, pero sigue desarrollando algunas actividades. ¿Cuál es su rol? ¿Podría desaparecer?

Fundamedios experimenta los efectos de una de las políticas de Donald Trump, presidente de Estados Unidos. En enero de 2025 ordenó congelar los fondos que se destinaban a programas en el exterior. Esto incluyó a la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid), de la que Fundamedios recibía recursos.

El periodista César Ricaurte cofundó la Fundación Andina de Observación y Estudio Social de los Medios (Fundamedios) en 2007. Actualmente es su director ejecutivo. Hace un repaso por la historia de esta organización y los riesgos que podría enfrentar en el próximo Gobierno de Ecuador.

P. ¿Cuáles fueron los objetivos iniciales de la organización?

Nuestras principales preocupaciones siempre han sido el desarrollo de capacidades, de cómo podemos aportar a la mejora de la calidad del periodismo. Y, por otro lado, la defensa de la libertad de expresión, libertad de prensa, el acceso a información pública y el derecho a la libre asociación. Sin la garantía de la libertad de prensa es imposible hablar de calidad en el periodismo. El primer requisito es que los medios de comunicación y los periodistas puedan ejercer su trabajo con toda independencia y libertad.

P. ¿Cuándo se amplía la cobertura de Fundamedios hacia otras actividades?

A partir del 2008 comenzamos a hacer un monitoreo de agresiones contra la prensa. El modelo que adoptamos metodológicamente del Instituto Prensa y Sociedad de Perú. Desde los años 90 han venido monitoreando las agresiones contra la prensa. Perú en esa época vivía el Gobierno de (Alberto) Fujimori, un Gobierno populista autoritario que restringía la libertad de expresión. Durante el correísmo, del 2007 al 2017, hubo una persecución constante contra periodistas y medios de comunicación que eran críticos del Gobierno. El propio Presidente de la República aprovechaba para atacar a la prensa durante las sabatinas. Se creó un gigantesco aparato de propaganda estatal.

P. ¿Cuál ha sido el costo para Fundamedios por las actividades que hace?

A partir del 2011, cuando acudimos a una audiencia en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Fundamedios se convierte en un blanco de los ataques del correísmo. Fueron ataques sistemáticos y duraron hasta el final del Gobierno de Correa. En 2015 intentaron cerrar la organización, supuestamente porque habíamos violado nuestros estatutos. No se produjo, se levantó una corriente de opinión internacional. Estaba en pleno auge la represión utilizando la Ley de Comunicación, significó más o menos 800 sanciones en contra de medios y periodistas, por variados motivos: por lo que decían, por omisión y por lo que podían decir terceras personas y disgustaba al poder. Fundamedios nunca ha tenido un contexto fácil de trabajo. La represión más fuerte contra periodistas y medios se produce a partir del 30-S, por la revuelta policial, el Gobierno los acusa de estar involucrados en un supuesto golpe de Estado. Nos acusaron de ser agentes de la CIA (Agencia Central de Inteligencia de EE.UU.). Era una difamación. Lo que ha pasado ahora con el tema de Usaid no es más que el reciclaje de lo que ya hemos vivido durante muchos años.

 

P. ¿Cómo se da la cooperación de Fundamedios con Usaid?

Las organizaciones de la sociedad civil nos financiamos con cooperación internacional. Hay poca cultura de donaciones locales. EE.UU. ha sido, desde finales de la Segunda Guerra Mundial, y en los años 60 cuando se crea Usaid, el mayor cooperante internacional en todo el mundo. Tanto es así que personeros del correísmo trabajaron con fondos de Usaid, como Gustavo Jalkh, que dirigió el proyecto de reforma de la Justicia (…). No hay ninguna cuestión oculta. Las agencias de cooperación definen prioridades de trabajo (…), sacan concursos, las organizaciones presentan propuestas y las mejores ganan. En realidad, hemos recibido muy pocos fondos de Usaid, fue un proyecto que tuvimos entre 2022 y 2024.

P. ¿Cómo se sostiene financieramente Fundamedios, le afectó el retiro de fondos de Usaid?

Tenemos un área muy fuerte de elaboración de proyectos. Vamos buscando donantes a nivel internacional y locales (Ecuador). Hemos sido cuidadosos de no comprometer nuestra independencia frente a los donantes. Mentiría si dijera que no nos afecta (el retiro de fondos de Usaid), por supuesto que nos afecta y muchísimo. Habíamos comenzado en diciembre a ejecutar un proyecto con Usaid, de cinco años y $7 millones, de apoyo al periodismo de investigación. Está en pausa. Otro proyecto es con otra agencia de EE.UU. sobre protección a periodistas, de $280 mil para 30 meses. También está en pausa. Todo el programa con el cual podíamos dar asistencia para que periodistas amenazados puedan ser reubicados o puedan salir al exilio, tuvieran medidas de protección, hemos tenido que limitar severamente. Tenemos otros donantes, mantenemos nuestro trabajo de monitoreo, seguimos haciendo informes. Pese a que se ha afectado nuestras operaciones, pese a la campaña de difamación, nosotros seguimos trabajando porque lo que nos mueve es el compromiso, la convicción. Estamos convencidos de que el trabajo que hacemos es necesario e importante para el país. El futuro es un poco incierto. Estamos muy conscientes de que si retorna el correísmo es muy posible que se inicie una persecución brutal contra nosotros.

P. El asambleísta electo de la Revolución Ciudadana, Xavier Lasso, habla de revivir la Ley mordaza, ¿qué papel jugará Fundamedios?

No me cabe duda. Esta moneda tiene dos caras: el control a los medios que pueden ejercer algún tipo de crítica, investigación; la construcción de un gigantesco aparato de propaganda que ya lo vimos durante el correísmo. Ellos los llamaban medios de comunicación públicos, pero en realidad eran medios al servicio del partido. Lo que se logra con esto es el control de la sociedad. Imaginémonos lo que hubiera pasado con los niños de Las Malvinas si no existía una prensa independiente, pasaba totalmente silenciado. Por eso se vuelve una prioridad, para modelos autoritarios, el control de la prensa.

P. ¿Ha sido Fundamedios un ‘contrapeso’ para los gobiernos de turno?

Hemos sido un contrapeso, un dique, una barrera que ha evitado que los ataques contra la prensa se profundicen aún más. Sabemos que no vivimos en una situación ideal en cuanto a la libertad de prensa (…), que hay actitudes autoritarias en gente que rodea al Presidente de la República (Daniel Noboa) y en el mismo Presidente (…). En todos los escenarios Fundamedios ha jugado un rol clave. Si se desata una persecución en nuestra contra y es imposible trabajar al interior del país, quizá nos toque seguir operando desde otros países. (KSQ)

Fuente: https://www.lahora.com.ec/pais/fundamedios-cesar-ricaurte-fondos-cooperacion-usaid-correismo/

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