La fotografía de Jacobo Bucaram sorprendió por algo que iba más allá de su detención: su apariencia. El hijo del expresidente Abdalá Bucaram luce considerablemente más delgado, con el rostro más afinado y rasgos distintos a los que mostraba en imágenes de años anteriores.
La imagen fue difundida después de que Bucaram fuera detenido en Guayaquil el 4 de noviembre de 2026. El ministro del Interior, John Reimberg, informó que tiene una Notificación Roja de Interpol y es requerido por autoridades de Estados Unidos.
Pero ¿una transformación tan marcada necesariamente significa que hubo cirugías estéticas? La respuesta de los especialistas consultados es clara: existen varias hipótesis y se detallan algunas.
Bajar mucho de peso puede cambiar por completo una cara
El médico e investigador de la Universidad de Las Américas (UDLA) Esteban Ortiz explica que una pérdida rápida de peso puede modificar de forma importante el rostro, en ocasiones por el uso de Ozempic, un GLP – 1 usado para pacientes con diabetes tipo 2.
Entre los cambios que pueden aparecer están ojeras más marcadas, pérdida de volumen en las mejillas, surcos faciales más evidentes, adelgazamiento del cuello y una mandíbula más definida.
Ese fenómeno suele asociarse popularmente con el término “Ozempic face”, aunque Ortiz advierte que esas características no permiten concluir que una persona haya usado semaglutida.
“¿Cómo alguien va a asegurar que se hizo una manga gástrica o que está usando Ozempic?”, señala el investigador al remarcar que diferentes formas de pérdida rápida de peso pueden provocar efectos similares.
¿Cirugía, medicamentos o simplemente pérdida de peso?
La cirujana plástica Patricia García también considera que existen múltiples procedimientos capaces de modificar la apariencia de una persona. Entre ellos menciona cirugías de nariz, modificaciones en párpados, pómulos o mentón, liposucción de cuello, tratamientos dentales y rellenos faciales.
García añade que una pérdida importante de grasa corporal también puede adelgazar considerablemente la cara y alterar rasgos que antes parecían más redondeados.
Los especialistas ponen un límite: no se puede diagnosticar por una foto
Según los especialistas, ninguna fotografía permite determinar con certeza si alguien pasó por una cirugía, utilizó medicamentos para perder peso o simplemente adelgazó mediante dieta, ejercicio u otros mecanismos.
Ortiz advierte que atribuir un medicamento o procedimiento concreto sin evidencia sería incorrecto. García coincide y señala que, aunque existen numerosas técnicas capaces de cambiar nariz, ojos, mejillas, mandíbula o sonrisa, “algo tiene que quedar” de los rasgos originales incluso después de intervenciones estéticas.
La imagen que reactivó las preguntas
Extra comparó la fotografía de la captura con imágenes de Bucaram correspondientes a 2020 y destacó diferencias visibles en el peso corporal, el contorno facial, el cabello y la barba.
El cambio físico ocurre además después de años en los que Bucaram tuvo apariciones públicas esporádicas. En septiembre de 2026 fue sentenciado en primera instancia a nueve años y cuatro meses de prisión como colaborador del delito de delincuencia organizada dentro del caso Pruebas Covid-19.
Su detención del 4 de noviembre, sin embargo, responde a un requerimiento internacional diferente y no a esa sentencia, según informó el Gobierno.


