La entrada en vigencia del arancel del 30% entre Ecuador y Colombia desembocará este martes 03 de febrero de 2026 en una protesta binacional en la frontera, con marchas simultáneas desde Tulcán e Ipiales hacia el puente internacional de Rumichaca.

La movilización, convocada por gremios del transporte y sectores vinculados a la logística de carga, busca presionar a ambos gobiernos para que revisen o suspendan las nuevas tasas que, según afirman, ya están paralizando el comercio fronterizo.

En el lado ecuatoriano, la marcha partirá desde el sector del Obelisco, en Tulcán, a partir de las 08:00, con destino al principal paso internacional entre Ecuador y Colombia. La convocatoria apunta a una movilización colectiva y coordinada, en la que participen transportistas pesados, conductores de transporte internacional y otros actores del sector. Desde la dirigencia se ha advertido que, por la magnitud de la convocatoria, la movilización podría generar congestión vehicular durante varias horas.

Del lado colombiano, la protesta se desarrollará de forma paralela en Ipiales. La concentración está prevista en la Panamericana, en el sector de los almacenes Éxito, desde donde los manifestantes marcharán hacia Rumichaca para unirse al plantón binacional.

Edison Mena, presidente de la Asociación de Camioneros de Colombia (ACC), confirmó que se trata de una acción coordinada entre ambos países. “Se está planeando una manifestación, un plantón pacífico, como siempre lo hemos nombrado, desde el centro de la ciudad de Ipiales hacia el puente internacional de Rumichaca”.

Expuso que el plantón está previsto para aproximadamente el mediodía, cuando ambas marchas confluyan en el puente, donde se realizará la lectura de un documento conjunto dirigido a los gobiernos de Ecuador y Colombia.

Según los dirigentes gremiales, la movilidad por Rumichaca podría verse totalmente afectada durante varias horas, aunque el objetivo no es paralizarse, sino manifestarse pacíficamente.


“Sí creemos que obviamente la movilidad va a estar afectada en su totalidad por el puente internacional de Rumichaca por cerca de algunas horas”, indicó Mena, quien estimó que el tránsito podría normalizarse alrededor de las 14:00.

Protesta más allá del transporte pesado
La protesta no involucra únicamente al transporte pesado. Desde ambos lados de la frontera se ha convocado también a almacenadoras, agencias logísticas, estibadores, cargueros y empresas vinculadas al comercio exterior, así como Cámaras de Comercio de ambos países.

Para los dirigentes, el impacto de las nuevas tasas atraviesa toda la cadena logística y no solo golpea directamente a las economías locales, sino que alcanza a productores de todo el país.

Precisamente, Carlos Bastidas, presidente de la Asociación de Transporte Pesado del Carchi, cuestionó la falta de análisis previo sobre las consecuencias de la medida y advirtió que los efectos de lo que calificó como una “guerra comercial” no se limitan a la frontera.

“Yo me pregunto: ¿será que los que están alrededor del presidente (Daniel Noboa) no analizaron los efectos colaterales que causa? Y no es únicamente que va a afectar a la zona de frontera, sino que estamos viendo afectaciones por ejemplo a la Costa, donde tenemos lo que es arroz, aceites, plátano, mango, entre otros productos como atunes y sardinas que se exporta para la parte de Colombia”, criticó ante medios locales.

El dirigente insistió en que la seguridad y el comercio no deberían mezclarse en una sola decisión. “La actividad comercial de ninguna manera se la debe afectar por seguridad fronteriza. Se debe tratar cada tema de acuerdo a la necesidad”, sostuvo, al tiempo que pidió a las Cancillerías de ambos países abrir espacios urgentes de diálogo para revertir o al menos suspender las medidas arancelarias.

Una “guerra comercial” justificada con seguridad
El origen del conflicto se remonta al anuncio realizado el 21 de enero de 2026 por el presidente Daniel Noboa, quien informó que Ecuador aplicaría una tasa de seguridad del 30% a las importaciones provenientes de Colombia, argumentando falta de cooperación del país vecino en la lucha contra el narcotráfico.

La medida fue oficializada y entró en vigencia el 1 de febrero de 2026, aplicándose sobre el valor en aduana de las mercancías que ingresan bajo distintos regímenes.

La decisión generó una respuesta inmediata del Gobierno colombiano, que anunció nuevos aranceles a productos ecuatorianos y otras medidas económicas, profundizando la tensión comercial.

En paralelo, gremios empresariales y Cámaras de Comercio de ambos países, especialmente de la frontera, como lo reportó LA HORA, advirtieron que el endurecimiento de las condiciones comerciales podría derivar en alza de precios, pérdida de empleo, contrabando e inseguridad en pasos no autorizados.

Desde los sectores convocantes a la marcha binacional se enfatizó que esta medida busca evitar una escalada mayor y forzar a ambos gobiernos a sentarse a dialogar antes de que el impacto económico y social sea irreversible en la frontera colombo-ecuatoriana. (FV)

Entre enero y noviembre de 2025, Ecuador importó productos colombianos por $1.707 millones, mientras que sus exportaciones hacia Colombia sumaron $792 millones.

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