La Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa) clausuró un restaurante de comida típica, especializado en fritada, ubicado en la parroquia de Pomasqui, al norte de Quito, tras detectar graves incumplimientos a la normativa sanitaria que ponían en riesgo la salud de los clientes.
La medida fue adoptada luego de una inspección técnica en la que personal de la entidad constató condiciones extremas de insalubridad dentro del establecimiento, por lo que procedió a su clausura inmediata.
Durante el operativo, los inspectores encontraron una severa infestación de plagas. Entre los hallazgos se reportó la presencia de cucarachas vivas dentro de los equipos de cocina, así como restos de insectos muertos distribuidos en distintas áreas del local, incluso en el interior de los congeladores utilizados para almacenar alimentos.
A estas irregularidades se sumaron deficientes condiciones higiénico-sanitarias y una inadecuada manipulación de los alimentos durante su preparación, situaciones que, según Arcsa, representaban un riesgo directo e inminente para la salud de los consumidores.
La institución reiteró que continuará intensificando los operativos de control e inspección en establecimientos de alimentos de la capital, con el objetivo de garantizar que los productos ofrecidos al público cumplan con las normas sanitarias vigentes.
Asimismo, recordó a la ciudadanía que puede denunciar de manera confidencial cualquier irregularidad sanitaria a través de la aplicación Arcsa Móvil, disponible de forma gratuita para dispositivos con sistemas Android y iOS. Con estas acciones, la entidad busca fortalecer la vigilancia sanitaria y prevenir riesgos que puedan afectar la salud de la población.


