Tras la publicación de un nuevo Acuerdo Ministerial relacionado con la actividad minera en Cerro Azul, en Guayas, colectivos ambientalistas mostraron su preocupación ante una posible ampliación de la práctica en esta zona.
Sin embargo, Alicia Jaramillo, viceministra de Ambiente, explicó a EL TELÉGRAFO sobre los alcances del acuerdo ministerial y descartó que haya nuevas concesiones mineras en la zona de Cerro Azul.
¿Qué pasará con Cerro Azul?
La viceministra Jaramillo enfatizó que el Acuerdo Ministerial Nro. MAE-MAE-2026-0047-AM de marzo de 2026 mantiene intactas las 880,12 hectáreas del Bosque Protector Cerro Azul. Aclaró que la categoría de bosque protector es distinta a la de un área protegida del Sistema Nacional de Áreas Protegidas, porque reconoce actividades y propiedades preexistentes dentro de sus límites.
La delimitación del bosque se realizó mediante mesas participativas con propietarios y otros actores involucrados. Actualmente hay 12 concesiones mineras de áridos y pétreos (material de construcción) otorgadas entre 2001 y 2022, antes de la creación del bosque protector. De ellas, solo tres cuentan con permisos ambientales y están en operación -de estas, una ya finalizó-.
El resto no están en actividad ni tampoco han iniciado procesos de regularización. Según la funcionaria, cualquier actividad futura deberá cumplir nuevos requisitos técnicos, estudios geológicos y evaluaciones ambientales que priorizan la conservación del bosque.
Plan de manejo ambiental, la clave
El nuevo catastro minero establece límites y parámetros obligatorios que deberán ser observados tanto por nuevas concesiones como por las existentes. De hecho, en el Bosque Protector Cerro Azul, las concesiones preexistentes deberán adecuarse a la cota máxima de explotación que será establecida de forma técnica y con un estudio geológico del Instituto de Investigación Geológico y Energético (IGEE).
Jaramillo reafirmó que todo se hará bajo parámetros y criterios técnicos, por lo que el plan de manejo ambiental será importante para la aplicación de las acciones de los encargados de las concesiones.
En ese marco, aclaró que no se entregarán nuevas concesiones dentro del polígono protegido. Respecto a las concesiones existentes, recordó que poseen derechos adquiridos que deben respetarse por seguridad jurídica, pero aclaró que tener un título minero no significa poder explotar automáticamente.
Para operar se requiere licencia ambiental, viabilidad técnica y cumplimiento del futuro plan de manejo, requisitos que, según dijo, harán «muy difícil» que nuevas explotaciones se desarrollen sin demostrar que no afectan al bosque.
Además, enfatizó que lo que se busca es frenar el deterioro del bosque, conservar sus recursos hídricos y evitar los riesgos ambientales en la zona.


