La sesión del Concejo Metropolitano de Quito prevista para este 3 de febrero fue suspendida por falta de quórum, luego de que varios concejales abandonaran el recinto, paralizando el debate sobre la crisis del río Monjas. La decisión generó indignación y frustración entre los moradores de los sectores afectados, especialmente en Pomasqui, quienes esperaban respuestas concretas sobre las expropiaciones y las acciones de mitigación.

Durante la jornada, autoridades municipales expusieron ante los ediles el estado actual del río, su proceso de erosión, los daños a viviendas y las obras ejecutadas hasta el momento. Sin embargo, tras casi una hora de discusión, la salida de varios concejales, principalmente del bloque correísta, impidió continuar con el análisis del tema.

“Nos quedamos sin respuestas”, manifestaron los vecinos, quienes habían acudido con la expectativa de recibir soluciones claras y definitivas ante la situación que enfrentan.

Estefanía Pabón, representante de la Fundación Quebradas Vivas, expresó su preocupación por el desarrollo de la sesión y cuestionó el accionar de los concejales. Indicó que los ciudadanos y dirigentes comunitarios estuvieron presentes desde las 08:30, pero el tema del río Monjas fue ubicado en el sexto punto del orden del día.

Pabón señaló que, aunque la concejal Cristina López solicitó priorizar el debate, la mayoría no respaldó el cambio. “Esperamos hasta cerca de la una de la tarde. La presentación fue prácticamente lo mismo que ya se ha dicho antes: que se va a proteger a las familias y que se harán obras, pero las intervenciones están enfocadas en proteger la vía y no las viviendas”, cuestionó.

La dirigente agregó que la molestia aumentó cuando varios concejales abandonaron la sesión. “Nos dejaron nuevamente a la deriva”, lamentó.

Críticas por incumplimiento de sentencia

José Dulbecco, veedor del cumplimiento de la sentencia relacionada con el río Monjas, criticó duramente la gestión municipal y calificó la sesión como un “espectáculo penoso y vergonzoso”.

“Existe una sentencia que debe cumplirse y lamentablemente no se ha hecho. Los trabajos ejecutados no son suficientes para recomponer el cauce del río”, afirmó. Además, advirtió que el problema ya pone en riesgo a la avenida Simón Bolívar y a decenas de viviendas.

Vecinos reclaman soluciones urgentes

Los moradores insistieron en que la crisis no se limita a la infraestructura vial, sino que representa un drama humano para muchas familias que están perdiendo sus hogares sin recibir una compensación justa.

“El problema principal son las expropiaciones. Los valores que se ofrecen no permiten acceder a una nueva vivienda. No es justo que después de horas de espera nos dejen sin respuestas”, expresó uno de los afectados.

Concejales piden acciones concretas

Tras la suspensión, la concejal Analía Ledesma reconoció que la ciudadanía sigue esperando respuestas, estrategias y proyectos urgentes. “No se trata de retóricas ni de protagonismo político, sino de acciones concretas. Los vecinos han esperado entre cinco y seis horas para tratar un problema que no es nuevo”, enfatizó.

Ledesma explicó que, aunque existen trabajos de remediación y un presupuesto asignado, estos son insuficientes y deben ampliarse, tal como lo establece la sentencia de la Corte Constitucional. Finalmente, anunció que solicitará formalmente al alcalde que en una próxima sesión se reciba a los vecinos en comisión general.

“Mi solidaridad con todos los vecinos, especialmente con los adultos mayores. Mi compromiso es fiscalizar y exigir que se cumpla la sentencia y que se ejecuten trabajos integrales de remediación”, concluyó.

Cita: Expreso

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