La decisión del Banco del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (Biess) de reducir la tasa del crédito Vivienda Premier al 2,99% (Credicasa), vigente desde el 27 de enero de 2026, marca un punto de inflexión para miles de familias ecuatorianas y para uno de los sectores más estratégicos de la economía: la construcción.
“No creo que haya en realidad ninguna desventaja en este producto. Yo más bien todo lo veo por el lado positivo”, afirma Joan Proaño, vicepresidente de Constructores Positivos, al destacar que el sector de la construcción es un dinamizador de la economía.
No se trata solo de una tasa de interés históricamente baja, la menor registrada en el sistema financiero público y privado del país, sino de una medida que activa un círculo virtuoso: cuotas más accesibles, mayor número de hogares que califican a un crédito, más proyectos habitacionales, más empleo y mayor dinamismo económico.
Crédito al 2,99% en Ecuador: más familias pueden comprar vivienda propia
Uno de los efectos más relevantes del nuevo crédito es la democratización del acceso a la vivienda. Con la tasa anterior, muchas familias interesadas no lograban calificar por falta de ingresos suficientes. Hoy, ese escenario cambia de forma sustancial.
“Antes, para un crédito de $50.000 necesitabas alrededor de $1.000 de ingresos familiares; ahora, con este crédito del Biess, necesitas cerca de $600 de ingresos familiares”, explica Proaño. “Eso reduce en un 40% la barrera de entrada y permite que muchas más personas accedan a una vivienda”.
Esta reducción en el ingreso requerido amplía de manera significativa la base de compradores potenciales y convierte al crédito Vivienda Premier en una herramienta efectiva de inclusión financiera y social.
Tasa de interés más baja hace más atractivo invertir en vivienda en Ecuador
El nuevo escenario de tasas bajas cambia la lógica de inversión. Si baja la tasa de interés para los créditos, también baja la tasa de interés que se paga por los depósitos a plazo. Con rendimientos bancarios más moderados, la vivienda vuelve a posicionarse como una alternativa segura y rentable de largo plazo.
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Proaño lo explica con una comparación directa: “Desde que sales de la casa de tus papás ya tienes una deuda de por vida: el arriendo. La diferencia es que, con un crédito hipotecario, congelas esa deuda y empiezas a pagar por tu propia casa, no por la de otros”.
A diferencia del arriendo, que se incrementa con el tiempo, el crédito hipotecario permite mantener una cuota estable durante hasta 25 años, lo que otorga previsibilidad financiera, construcción de patrimonio y una herencia tangible para las siguientes generaciones.
Crédito al 2,99% en Ecuador: un estímulo para que bajen aún más las tasas hipotecarias
Además de sus efectos directos en el acceso a vivienda y en la reactivación del sector, la tasa del 2,99% del Biess puede convertirse en un referente para todo el sistema financiero, presionando a la baja a los créditos hipotecarios fuera del banco público.
Este fenómeno ya empezó a observarse en los últimos meses. “Cuando el Gobierno se concentró en bajar las tasas de interés, el Banco del Pacífico sacó primero una tasa del 7,5% y luego el resto de bancos comenzó a ajustarse”, recuerda Proaño. Incluso, en la banca privada, algunos clientes ya acceden a créditos hipotecarios cercanos al 6,5%.
Según Pedro Gordillo, economista con experiencia en el sector bancario y cooperativo, la aparición de tasas subsidiadas como las del 4,99% (Miti Miti) y ahora del 2,99% genera un efecto dominó. “Si ya comienzas a sacar tasas de interés tan bajas, eso empuja a que el resto del sistema financiero también tenga que reducir sus tasas”, explica.
Este ajuste no solo impacta en el crédito, sino en toda la dinámica económica. Con menores rendimientos en productos financieros tradicionales, como pólizas o depósitos, más personas optan por invertir en vivienda u otros activos productivos, reforzando el círculo virtuoso de inversión, empleo y crecimiento.
En ese sentido, el crédito Vivienda Premier no solo beneficia a quienes acceden directamente al financiamiento del Biess, sino que ayuda a crear un entorno de tasas más bajas en general, ampliando las oportunidades de compra e inversión inmobiliaria en todo el mercado.
Actualmente, más del 70% de los ecuatorianos no accede a crédito hipotecario.
Crédito al 2,99%: más proyectos y reducción del déficit habitacional en Ecuador
Aunque actualmente la oferta de viviendas Premier de hasta $50.000 es limitada (en Quito solo hay dos proyectos), el nuevo crédito cambia las condiciones del mercado.
“Antes había interés, pero no había demanda calificada”, explica Proaño. “Hoy, al bajar el ingreso requerido, ya hay quién compre, y eso hace que los constructores empiecen a desarrollar más proyectos de este tipo”.
Este efecto no es inmediato, pero sí claro en el mediano plazo (en año y medio), con más empleo, mayor oferta de vivienda y una reducción progresiva del déficit habitacional.
Crédito al 2,99%: impacto directo en empleo y actividad económica
El sector de la construcción es uno de los mayores generadores de empleo del país. Tras un año crítico en 2024, la actividad mostró señales claras de recuperación.
“En 2024 tocamos fondo”, señala Proaño. “En 2025 ya vimos una recuperación clara: el empleo en la construcción creció un 8% y llegamos a más de 540.000 trabajadores”.
El crédito hipotecario al 2,99% refuerza esta tendencia al aumentar la demanda efectiva de viviendas de hasta $50.000, lo que incentiva el desarrollo de nuevos proyectos y activa una amplia cadena productiva.
Las proyecciones del sector apuntan a un crecimiento sostenido. Tras un 2025 de recuperación, la construcción podría crecer alrededor del 6% en 2026, por encima del promedio de la economía nacional.
“El 2025 fue un año de recuperación y el 2026 será un año en el que esa recuperación se va a sostener”, afirma Proaño. “Esperamos que la construcción crezca alrededor del 6%, por encima de la economía”.
A este escenario se suma el anuncio del Biess de desembolsar $600 millones en créditos hipotecarios durante 2026, con al menos $100 millones destinados a viviendas de hasta $50.000, lo que consolida al banco como el principal motor del financiamiento de vivienda social y de interés prioritario.
Ahorro y garantía estatal: la vía para que más ecuatorianos accedan a vivienda
La falta de historial crediticio y de ingresos demostrables deja fuera del sistema hipotecario a cerca del 70% de los ecuatorianos, pese a las bajas tasas de interés vigentes. Frente a este problema estructural, el sector de la construcción plantea una alternativa concreta para ampliar el acceso a vivienda.
La propuesta, impulsada por Constructores Positivos, consiste en crear un plan nacional de ahorro programado para vivienda, dirigido a personas que hoy no pueden calificar a un crédito hipotecario tradicional.
Según explica Joan Proaño, vicepresidente del gremio, la idea es que las familias interesadas depositen una cuota mensual durante 24 meses en una entidad financiera. “Al cabo de ese tiempo, el Estado puede verificar que esa persona sí es un buen pagador y que tiene capacidad real para asumir una deuda hipotecaria”, señala.
Con ese respaldo, el siguiente paso sería la creación de un fondo de garantía hipotecaria, mediante el cual el Estado garantice el crédito ante el banco, aun cuando la persona no tenga rol de pagos o declaraciones formales. “El Estado le dice al banco: esta persona no tiene ingresos demostrables en papeles, pero ya demostró que puede pagar, así que yo le garantizo el crédito”, explica Proaño.
Este mecanismo permitiría incluir a millones de personas que hoy están excluidas del sistema financiero, y además facilitaría el ahorro previo para la entrada de la vivienda, complementándose con los subsidios estatales existentes para vivienda social.
“Si logramos incorporar a ese 70% que hoy no accede a crédito, se revolucionaría todo el mercado inmobiliario del Ecuador”, concluye Proaño. (JS)


