En el sector Carigán Bajo, al norte de la ciudad de Loja, existe un peligro latente que amenaza a decenas de familias. Desde mediados de diciembre, los moradores comenzaron a notar un progresivo movimiento de tierra que se ha ido agravando con el paso de las semanas, generando grietas y deslizamientos en la zona.

En la parte alta del barrio habitan alrededor de 12 familias que no cuentan con alcantarillado público. Ante esta carencia, las aguas residuales descienden por la pendiente y afectan directamente a más de 30 viviendas ubicadas en la parte baja del sector. Durante las lluvias, esta situación se vuelve crítica, ya que el agua arrastra tierra y debilita el suelo, provocando constantes deslizamientos.

Los habitantes señalan que cerca de 20 familias no han sido dotadas de alcantarillado, una obra básica para garantizar condiciones de vida adecuadas. En su lugar, utilizan pozos sépticos con más de 30 años de antigüedad, cuyas aguas son vertidas superficialmente. Esta práctica, mantenida por años, ha deteriorado el terreno y ya ha causado afectaciones visibles, incluyendo una vivienda que presenta un daño aproximado del 40 % de su estructura.

A esta problemática se suma la dificultad en la lectura del consumo de agua potable. Según los moradores, el personal encargado no ingresa al sector debido a la distancia y a la complejidad del acceso, por lo que los valores son calculados de manera estimada, generando cobros elevados que perjudican a las familias.

“Nos dijeron que tenía que venir un coordinador, al cual, lo fuimos a ver y lo trajimos y lo que nos supo decir es que como está bastante lejos de la entrada no pueden tomar la lectura”, comenta Yeila Caraguay, moradora del sector.

Dirigentes barriales aseguran que han realizado acercamientos al Municipio de Loja en busca de soluciones, pero no han obtenido respuestas favorables. Según se les ha indicado, al tratarse de terrenos y construcciones privadas, la institución no tendría competencia para intervenir, lo que ha dejado a la comunidad sin alternativas claras.

Ante el avance de los deslizamientos y la cercanía del invierno, los moradores hacen un llamado urgente a las autoridades competentes para que se ejecuten obras de mitigación, drenaje y manejo de aguas residuales, especialmente en la parte alta del sector. Temen que, de no actuar a tiempo, el problema se convierta en una tragedia anunciada que ponga en riesgo la vida y el patrimonio de las familias de Carigán Bajo.

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