Ecuador afrontó el Mundial 2026 con una de las generaciones más prometedoras de su historia. El equipo dirigido por Sebastián Beccacece presentó el promedio de edad más bajo en las participaciones mundialistas de la Tri y podría convertirse en la base del próximo proceso.
Con un promedio de 25,5 años, Ecuador llegó a la Copa del Mundo con el plantel más joven de su historia mundialista, incluso por debajo del registro de Catar 2022, cuando el equipo de Gustavo Alfaro tuvo 25,6 años de promedio.
¿Cuál fue el promedio de edad en mundiales pasados?
Esa cifra marcó una diferencia importante frente a otras participaciones. En Alemania 2006, la Tri presentó un promedio de 26,6 años, mientras que en Corea-Japón 2002 y Brasil 2014 alcanzó los 27,4 años. El dato no solo reflejó juventud, sino también continuidad para un proceso que todavía tendría margen de crecimiento.
La llamada generación dorada ecuatoriana llegó al torneo como la camada más internacional y exportada que ha tenido el país. Varios de sus futbolistas compiten en ligas de alto nivel y acumulan experiencia en clubes importantes del exterior, un factor que podría sostener la estructura de la selección de cara al siguiente Mundial.
El jugador más joven
Uno de los nombres que mejor representa ese cambio generacional fue Kendry Páez. Con 18 años, se convirtió en el ecuatoriano más joven en disputar una Copa del Mundo y superó la marca de Carlos Gruezo, quien jugó el Mundial 2014 con 19 años.
El contraste lo marcaron los referentes de mayor experiencia. Hernán Galíndez, con 39 años, se convirtió en el jugador ecuatoriano más longevo en una Copa del Mundo y superó su propia marca de 2022. Junto a Enner Valencia, fue parte del grupo de líderes que sostuvo el vestuario y acompañó el crecimiento de los más jóvenes.
De cara al próximo ciclo mundialista, Ecuador tendría una base sólida para trabajar. La gran pregunta será qué lugar ocuparán los históricos y cuánto protagonismo asumirán los futbolistas que ya comenzaron a ganar espacio en la selección.


