Detrás de la operación de emisión de nuevos bonos y recompra de deuda externa que prepara el Gobierno de Daniel Noboa no hay una maniobra especulativa ni una decisión aislada. Hay un problema concreto, urgente y costoso: Ecuador enfrenta un pico de pagos de deuda que, de no manejarse, obligaría a recortes más severos de gastos o a buscar más impuestos.

Las cifras son claras. En 2025, el país destinó $9.553 millones al pago de intereses y amortizaciones de deuda pública. Pero en 2026 ese monto sube abruptamente a $13.047 millones, y entre 2027 y 2030 los pagos promedian $12.500 millones cada año, A eso se suma un déficit fiscal cercano a $5.000 millones, lo que eleva las necesidades totales de financiamiento a más de $16.000 millones en un solo año.

Servicio de la deuda pública en Ecuador

USD millones

AñoVencimientos deuda externaVencimientos deuda internaInteresesPagos totales
20252.9772.4914.0859.553
20264.0584.4264.56313.047
20274.3652.4695.04011.874
20284.2972.4535.45212.202
20294.2562.7896.27213.317
20304.0662.2046.52812.798

Que la deuda genere problemas de pago: el escenario que el Gobierno de Noboa quiere evitar

El exministro de Economía, Fausto Ortiz, lo resume así: el mayor riesgo no es solo cuánto se debe, sino cuándo vence la deuda. En los últimos años, el Estado se ha financiado con deuda interna de muy corto plazo, en especial con el IESS, lo que ha provocado que los vencimientos se concentren peligrosamente en pocos años.

“Si tomas plata muy cortita, te aseguras de que los vencimientos del capital sean cada vez más altos y va a llegar un momento en que será impagable”, advierte Ortiz. Ese escenario, que también se repite con la deuda externa, es el camino directo a procesos de default, con consecuencias graves: aumento del riesgo país, cierre del crédito, más presión sobre el sector privado y mayor encarecimiento del financiamiento para todos.

La recompra de bonos 2030 y 2035, por alrededor de $3.000 millones, no apunta solo a resolver el problema de este año, sino a evitar que el cuello de botella financiero se agrave en los próximos años. La idea es sacar del mercado deuda que concentra pagos fuertes entre 2026 y 2030 y reemplazarla por bonos con plazos más largos, de entre 7 y 12 años.

“Lo que se está buscando es patear hacia adelante los vencimientos de deuda”, explica Ortiz, para que el país no tenga que destinar una parte creciente de sus ingresos solo a pagar capital e intereses.

¿Era obligatoria la operación de emisión y recompra de deuda ecuatoriana?

No. Pero sí era altamente recomendable. El economista Carlos González explica que sin esta operación el Estado tendría que haber buscado los recursos dentro del presupuesto, lo que implicaba recortar gasto, reducir inversión pública y subir impuestos para poder pagar las amortizaciones de deuda.

“Ecuador tenía que encontrar una manera de no usar recursos de tributos o recortes de gasto para pagar esas amortizaciones”, señala González. La solución es intentar que los mismos acreedores internacionales refinancien voluntariamente esos pagos.

¿Cómo le afecta la emisión y recompra de deuda al bolsillo de los ecuatorianos?

Esta operación busca evitar medidas que sí golpean de inmediato al ciudadano: nuevos impuestos, recortes bruscos en salud, educación o inversión pública.

Desde 2015, con precios del petróleo más bajos, el país ya ha hecho ajustes dolorosos: subida del IVA, eliminación de subsidios a combustibles (excepto al gas), recortes de inversión y contención del gasto. Sin una gestión activa de la deuda, ese ajuste tendría que profundizarse.

Si la operación sale bien, el beneficio no es inmediato, pero sí concreto:

  • Menos presión para subir impuestos.
  • Menor riesgo de recortes abruptos del gasto público.
  • Más estabilidad para la economía y el empleo.
  • Mejor acceso al crédito para el sector privado, al bajar el riesgo país.

Ni Ortiz ni González presentan esta operación como una solución definitiva. Es, más bien, una jugada para ganar tiempo. Si ese tiempo no se usa para impulsar el crecimiento, atraer inversión y fortalecer las finanzas públicas, el problema volverá.

“Estamos en el camino correcto, pero esto todavía no es suficiente”, resume González. La emisión y recompra de bonos puede aliviar la presión, pero el verdadero desafío sigue siendo crecer más rápido que la deuda. (JS)

¿A quiénes Ecuador tiene que pagar vencimientos de deuda en 2026?

USD millones

AcreedorVencimiento de deuda
FMI1.081
Bonos Globales813
China808
BID678
CAF449
Banco Mundial97
Otros132
Total Vencimiento de deuda4.058

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