La peatonalización de la calle Rocafuerte continúa siendo motivo de debate en la ciudad de Loja. La intervención forma parte del proyecto de urbanismo táctico “Calles Vivas”, presentado el pasado 23 de enero por el Gobierno Autónomo Descentralizado Municipal, con el acompañamiento técnico de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL). La propuesta contempla el cierre temporal de esta vía del centro histórico para transformarla en un espacio destinado prioritariamente a peatones.
De acuerdo con los organizadores, el objetivo principal del proyecto es observar el comportamiento de niños, jóvenes, adultos y personas de la tercera edad en el uso del espacio público, así como levantar información relacionada con movilidad, seguridad vial y calidad ambiental. Entre las acciones implementadas se incluyen mediciones de contaminación del aire, como dióxido de carbono y dióxido de nitrógeno, además del análisis del flujo peatonal y vehicular en la zona intervenida.
Desde el enfoque técnico, se ha señalado que la redistribución del espacio urbano busca priorizar a los peatones y promover hábitos de movilidad activa. La academia sostiene que, históricamente, la planificación vial ha favorecido al vehículo, dejando en segundo plano a los usuarios más vulnerables. En ese sentido, la directora del Departamento de Ingeniería Civil de la UTPL, María Soledad Segarra, explicó para un medio lojano que estas intervenciones se basan en datos levantados en el centro de la ciudad. “Peatonizar no significa cerrar calles, sino devolver el espacio público a quienes más lo utilizan, considerando que el número de peatones en el centro duplica al de vehículos”, señaló.
No obstante, la medida ha generado inconformidad en parte de la ciudadanía, especialmente entre conductores que circulan diariamente por el sector. Según los reclamos, el cierre de la Rocafuerte estaría provocando mayor congestión en vías alternas como la Olmedo y la Bernardo Valdivieso, principalmente en horas de mayor demanda vehicular. Ante este escenario, las autoridades de tránsito informaron que se ha reforzado la presencia de agentes civiles en intersecciones consideradas conflictivas, con el fin de ordenar la circulación y facilitar rutas de evacuación.
Las opiniones ciudadanas se mantienen divididas. Para algunos habitantes, la peatonalización representa una oportunidad para revalorizar el centro histórico y potenciar su atractivo turístico y cultural. Antonio B., conductor lojano, considera acertada la decisión adoptada. “Es una calle tradicional, con espacios emblemáticos como el Teatro Bolívar y el museo de las Madres Conceptas, que podría consolidarse como un punto turístico y dinamizar el comercio”, manifestó.
Mientras tanto, otros ciudadanos insisten en que el proyecto debe ser evaluado de manera continua, con base en resultados reales y no únicamente en proyecciones. Solicitan que se analice el impacto en la movilidad general de la ciudad y que se planteen ajustes que permitan un equilibrio entre el tránsito vehicular y el uso peatonal del espacio.
El proyecto “Calles Vivas” continuará desarrollándose con actividades culturales, recreativas y de participación ciudadana en la calle Rocafuerte. En este contexto, la discusión sobre el futuro de la peatonalización en el centro de Loja sigue abierta, a la espera de que los datos técnicos y la respuesta ciudadana definan su permanencia o modificación.


