La Diócesis de Loja mantiene y gestiona el proceso de reestructuración arquitectónica en la iglesia Catedral con el objetivo de preservar el patrimonio material de la edificación. Las autoridades eclesiásticas modificaron el diseño del flujo de devotos para contrarrestar el impacto del deterioro ambiental y el paso del tiempo. El proyecto integral busca devolver la pulcritud estética al templo mayor y consolidar un ambiente adecuado para las actividades litúrgicas.
Evolución cronológica y fases de la obra
Los trabajos de remodelación y restructuración comenzaron formalmente debido al desgaste estructural de la edificación. «La iglesia Catedral, desde el 2022, inició su proyecto de restauración», detalló el padre William Arteaga, párroco de El Sagrario.
La primera fase operativa sustituyó por completo la estructura superior del techo para mitigar las filtraciones. Posteriormente, la segunda etapa edificó un área de velatorio independiente; un espacio limpio diseñado específicamente para que los fieles coloquen sus velas por devoción a los santos sin afectar las áreas de oración compartidas.
Protección patrimonial y erradicación del hollín
La remoción total de las velas del interior de la Catedral responde a un diagnóstico urgente de contaminación química. El hollín acumulado durante décadas tiñó de negro las superficies pictóricas y afectó severamente la integridad de los murales. El párroco Arteaga fundamentó a LA HORA la medida técnica de manera directa: «Si usted va ahora y topa esas paredes que las estamos restaurando, la mano le sale negra porque el hollín dañó todos los murales. Por eso hemos sacado las velas».
Trabajo artesanal en la nave izquierda
Los restauradores intervienen actualmente en el ala lateral izquierda del edificio patrimonial, donde los trabajos avanzan de forma progresiva. En esta fase, el equipo técnico aplica láminas de pan de oro sobre las molduras de madera para recuperar el brillo original de las decoraciones. La planificación prevé culminar estos acabados específicos a mediados de agosto, fecha que coincide con los preparativos logísticos para recibir la imagen de la Virgen y albergar a los miles de peregrinos anuales.
Gestión de permisos y limitaciones operativas
La fachada exterior del templo no recibirá intervenciones ni capas de pintura durante la presente temporada. Arteaga argumentó que «no tendremos un cambio porque recién vamos a acabar la nave lateral, entonces no nos da el tiempo», y añadió que es necesario tramitar permisos estatales por tratarse de un patrimonio nacional. Paralelamente, solicitó la comprensión de la ciudadanía debido a que la presencia de los andamios reduce el aforo útil durante las jornadas masivas de primeras comuniones y confirmaciones.
La reubicación de los velatorios replica el modelo técnico implementado con éxito en el santuario de El Cisne. Esta estrategia constructiva corta definitivamente el ciclo de acumulación de grasa, humo y hollín, lo que garantiza la durabilidad física de una restauración interna descrita por la administración eclesial como una de las intervenciones arquitectónicas más complejas y costosas de su historia reciente.


