En las últimas semanas se han intensificado las labores de poda y tala de árboles en varios sectores de Loja, una situación que ha generado inquietudes entre ciudadanos y colectivos ambientalistas. Las intervenciones forman parte de un proceso de manejo del arbolado urbano que, según autoridades municipales, responde a evaluaciones técnicas previas.
El director de Gestión Ambiental, Alberto Rodríguez Fierro, explicó que el enfoque aplicado no se limita a la eliminación de ejemplares, sino a una gestión integral del arbolado. “Para nosotros el arbolado urbano no es esencialmente un elemento decorativo; lo tomamos como parte del patrimonio natural de nuestra ciudad”, indicó.
De acuerdo con la Dirección, las decisiones de poda o tala se adoptan tras identificar árboles con deterioro estructural, afectaciones fitosanitarias o riesgo de caída, especialmente en zonas de tránsito peatonal y vehicular. “Nuestro enfoque no es cortar o talar árboles, es gestionarlos; cuando presentan un riesgo inminente tenemos que intervenirlos con un enfoque netamente técnico e integral”, señaló Rodríguez.
Las acciones incluyen también limpiezas selectivas de especies epífitas e invasoras que crecen sobre los árboles y pueden comprometer su estabilidad. En determinados casos, las intervenciones se coordinan con otras dependencias municipales y con la Autoridad Ambiental Nacional, sobre todo cuando se ejecutan en áreas cercanas a vías principales o riberas.
Actualmente, los trabajos se desarrollan de manera progresiva en distintos barrios, mientras paralelamente se impulsan jornadas de reforestación en otros puntos de la ciudad. Estas actividades buscan compensar las extracciones necesarias y fortalecer las áreas verdes urbanas.
Finalmente, el funcionario hizo un llamado a la ciudadanía a involucrarse en los procesos relacionados con el manejo ambiental. “Hago un llamado a la ciudadanía a que se nos sigan sumando constructivamente en este sentido de forjar una ciudad mejor”, manifestó.


