Las intervenciones que se ejecutan en la calle Rocafuerte y la Plaza de la Cultura han abierto un debate en Loja, en medio de cuestionamientos de concejales y ciudadanos sobre el manejo del proyecto y su impacto en el patrimonio arquitectónico del centro histórico.
Uno de los principales puntos de preocupación es la demolición de estructuras en los alrededores de la plaza, lo que ha sido interpretado por algunos sectores como una posible afectación a espacios considerados emblemáticos. A esto se suma la falta de difusión de un proyecto integral que detalle el alcance de las obras y sus objetivos.
Otro aspecto que continúa generado discusión es el cierre de la calle Rocafuerte, una vía que tradicionalmente ha servido para la circulación vehicular y peatonal. Según moradores y usuarios del sector, esta medida ha ocasionado congestión en calles aledañas, mientras que desde otros espacios se plantea que forma parte de iniciativas orientadas a priorizar el uso peatonal y la recuperación del espacio público.
El debate también se ha extendido a las propuestas de uso de la Plaza de la Cultura, ante versiones que apuntan a la posible instalación de actividades comerciales en el lugar. Esto ha generado posiciones divididas entre quienes consideran que podría dinamizar la economía local y quienes advierten sobre una eventual alteración del entorno patrimonial.
El concejal Pablo Carrión, miembro de la Comisión Permanente del Centro Histórico advirtió que la falta de información técnica y de socialización del proyecto podría derivar en intervenciones que no respeten el valor histórico y simbólico del espacio. Según lo expuesto, existe inquietud por la posibilidad de que la Plaza de la Cultura pierda su carácter cultural y arquitectónico si se priorizan usos comerciales sin una planificación adecuada. Asimismo, insistió en la necesidad de que cualquier propuesta sea evaluada por instancias especializadas en patrimonio, con el fin de evitar decisiones que puedan afectar la identidad urbana y el potencial turístico del sector.
En medio de este contexto, el pasado fin de semana se registró un incidente en la calle Rocafuerte, donde un vehículo ingresó a la vía y ocasionó daños en parte del mobiliario urbano instalado. De acuerdo con información municipal, el hecho está siendo analizado y no se descarta una posible intención de afectar estos espacios.
Ante ello, el Municipio ha señalado su rechazo a este tipo de acciones y ha indicado que se mantendrán las coordinaciones necesarias para esclarecer lo ocurrido. La situación mantiene la atención de distintos sectores, que coinciden en la necesidad de transparentar la información y encontrar un equilibrio entre intervención urbana, movilidad y conservación patrimonial.


