a reducción de horarios en el transporte urbano e intracantonal de Quito ya genera sus primeros efectos visibles. Durante la madrugada de este martes 5 de mayo de 2026, decenas de personas permanecieron en paradas esperando unidades que no circularon, debido a la decisión de más de 3.000 buses de operar únicamente entre las 08:00 y las 19:00.
Esta mañana, el panorama es similar, decenas de personas esperan los buses en las respectivas paradas, muchos retrasados a sus trabajos o labores diarias.
Trabajadores y estudiantes que dependen del servicio desde primeras horas del día se vieron afectados por la falta de unidades, lo que provocó largas esperas e incertidumbre. Sin embargo, conforme avanzó la mañana, el movimiento en la ciudad comenzó a normalizarse y la circulación de buses permitió retomar, en parte, la rutina habitual.
Esta situación se produce en medio del toque de queda dispuesto por el Gobierno Nacional, vigente hasta el 13 de mayo, que restringe la movilidad entre las 23:00 y las 05:00. La combinación de ambas medidas ha generado un escenario complejo, especialmente para quienes deben movilizarse en horarios cercanos a la madrugada.
Sanciones
Mientras tanto, el Municipio de Quito reiteró que el transporte público debe cumplir con sus horarios establecidos y advirtió sobre sanciones de hasta ocho salarios básicos para las operadoras que incumplan sus obligaciones contractuales. Las autoridades aseguraron que se mantendrán los controles para garantizar el servicio a la ciudadanía.
El panorama refleja una ciudad que, pese a recuperar cierta normalidad durante el día, enfrenta dificultades en las primeras horas de la jornada, dejando a cientos de usuarios a la espera de soluciones concretas.


