El contrato para la instalación de las nuevas gradas eléctricas bidireccionales en el Mercado Centro Comercial Loja finalizó el pasado 11 de mayo de 2026 sin que la obra haya concluido. Los trabajos, que iniciaron en diciembre del año pasado, se encuentran actualmente paralizados y sin personal laborando, lo que mantiene incomunicada a la planta alta y genera un perjuicio generalizado al sector comercial local.

Ante esta situación, un grupo de concejales, entre ellos Yuri Yaguana, realizó una visita de fiscalización al centro de abastos. El edil Yaguana calificó la ejecución del proyecto como una «irresponsabilidad del municipio» y reveló que ha solicitado por escrito y en tres sesiones de cabildo —sin obtener respuesta— las identidades del fiscalizador y del administrador del contrato.

Asimismo, alertó sobre posibles problemas técnicos: se eliminaron columnas y se fracturó la viga superior del centro comercial, comprometiendo su función estructural inicial. Respecto a la justificación del retraso por la supuesta demora en la importación de las gradas desde China debido a conflictos bélicos internacionales, el concejal descartó el argumento señalando que dicha ruta marítima no transita por el estrecho de Ormuz.

Por su parte, los adjudicatarios del mercado expresaron su malestar por lo que consideran una falta de planificación por parte de la municipalidad y el contratista. Los afectados recuerdan que el desmontaje de las antiguas escaleras empezó en plena temporada navideña, destruyendo la única vía directa de acceso a la planta alta en el mes de mayores ventas del año.

Hilda Sarango, comerciante del puesto de artesanías de la planta superior, relató a LA HORA que el flujo de clientes ha bajado drásticamente y que, en su caso, la venta de vestidos del Divino Niño cayó de un promedio habitual de 30 unidades a solo tres.

Además de la baja actividad comercial, los vendedores de la planta baja enfrentan problemas de espacio y pérdidas de mercadería. Lilia Viñamagua, representante del sector de las flores, explicó que el polvo generado al inicio de la construcción dañó sus productos.

Actualmente, las floristas laboran en espacios reducidos y existe una profunda preocupación ante los informes técnicos que sugieren que, una vez instaladas las gradas bidireccionales, sus puestos serán limitados estrictamente a la dimensión del mesón (1.35 metros de largo). Según Viñamagua, esta reducción afectaría gravemente su economía, ya que las flores requieren volumen para ser exhibidas y vendidas.

Los concejales anunciaron la elaboración de un informe conjunto para formalizar las denuncias ante la alcaldía y exigir la aplicación de multas y garantías al contratista en caso de que no se justifiquen los retrasos. Mientras tanto, los comerciantes exigen una solución pronta a las autoridades competentes para recuperar el dinamismo económico y el turismo que caracterizaban al sector.

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