Los protocolos de seguridad e inspección en el Centro de Privación de Libertad (CPL) de Loja se ejecutan con estricta rigurosidad y sin distinciones de cargo o función. Así lo ratificó el mayor Santiago Cueva, jefe encargado del Distrito Loja de la Policía Nacional, al evaluar las acciones operativas desarrolladas en la infraestructura carcelaria tras la reciente detención de un agente de seguridad penitenciaria que intentó ingresar un dispositivo móvil.
El uniformado detalló que la captura del guía carcelario se efectuó durante los controles rutinarios obligatorios y permanentes a los que se somete el personal administrativo y de custodia. El implicado fue interceptado en uno de los filtros de ingreso al encontrarse un teléfono celular oculto entre sus prendas de vestir, procediendo de inmediato a su traslado y judicialización.
Respecto al procedimiento legal aplicable en este tipo de incidentes, el Mayor Cueva aclaró a LA HORA que el ingreso de objetos prohibidos a un centro penitenciario activa de forma automática un proceso judicial. «Se pone a órdenes de la autoridad competente para que determine la sanción respectiva; es un proceso judicial normal», enfatizó el jefe policial, descartando que se trate de una falta administrativa o meramente económica.
La institución del orden remarcó que la responsabilidad de la seguridad interna y externa del penal recae al 100% sobre la Policía. Por este motivo, las revisiones minuciosas y el control estricto de personas constituyen una tarea diaria implementada en la totalidad de los turnos de guardia, asegurando que las directrices se aplican por igual a funcionarios públicos, privados, familiares o visitantes en los distintos filtros de ingreso.
Por otra parte, la seguridad perimetral de los exteriores del centro carcelario ha sido reforzada en los últimos meses. Esta planificación abarca mejoras de infraestructura en coordinación con el Servicio Nacional de Atención Integral (SNAI), además de un incremento en la frecuencia del patrullaje preventivo ejecutado por el personal policial perteneciente al circuito Zamora Huayco.
Finalmente, Cueva resaltó la vigencia del trabajo conjunto y coordinado con las Fuerzas Armadas en los alrededores del recinto. Dentro de este esquema cooperativo, el estamento militar desempeña funciones de soporte, resguardo y control del perímetro externo durante los operativos, mientras que la Policía Nacional ejerce la facultad constitucional exclusiva para ejecutar los procedimientos legales, detenciones y trámites en el ámbito judicial.


