La remodelación de la plaza central de la Basílica de El Cisne entró en su fase final. Los trabajos se iniciaron en mayo y cumplen un plazo de ejecución de 90 días. El Municipio de Loja entregará la obra durante la primera semana de agosto, por lo que los tiempos de construcción coincidirán con el inicio de las principales festividades religiosas de la parroquia.

El proyecto cuenta con una inversión exacta de USD 170 975,32. La intervención civil comprende el cambio total del piso antiguo y la renovación absoluta de las redes eléctricas e hidrosanitarias.

La infraestructura respeta el patrimonio del sector. Laura Conde, jefa del Centro Histórico del Municipio de Loja, explicó a este medio el tratamiento de los bienes del lugar. «La pileta central es de piedra tallada y tiene un interesante valor histórico. Dentro del proyecto hemos decidido no reemplazarla, sino restaurarla», puntualizó la arquitecta.

Reordenamiento comercial y liberación de espacios

El diseño arquitectónico modifica la distribución de las ventas en los exteriores del templo. El objetivo principal radica en liberar el área central, una medida que facilitará la movilidad peatonal de los miles de turistas y romeros que llegan al sitio.

Las autoridades planificaron esta transición desde el año anterior. El proceso se ejecutó en conjunto con las tres organizaciones comerciales que operan históricamente en el lugar: las asociaciones de Reliquias, Velas y Horchatas.

Los comerciantes redujeron las dimensiones de sus locales para ceder espacio público; a cambio, conservaron sus fuentes de ingresos. La Asociación de Reliquias se reubicó en los laterales de la plaza bajo nuevas cubiertas. La Asociación de Velas operará en la parte frontal, mientras que la Asociación de Horchatas contará con cuatro puestos fijos que rotarán entre sus socios.

La modernización de los negocios funciona mediante inversión conjunta. La municipalidad provee la infraestructura básica, los espacios y las conexiones eléctricas. De forma paralela, los vendedores financian la construcción de sus respectivos quioscos.

Preparativos y corresponsabilidad ciudadana

El Cisne congrega una de las peregrinaciones católicas más grandes del país durante el mes de agosto. Las nuevas instalaciones buscan ofrecer mayor comodidad, orden y seguridad a los visitantes.

Finalmente, las autoridades emitieron un mensaje de conservación para los turistas nacionales y extranjeros. «El objetivo es proveer un espacio más cómodo y con una mejor distribución. Hacemos un llamado a disfrutar de estas nuevas instalaciones y apoyarnos con el cuidado, porque al final es una obra para todos», concluyó Conde.

Share.