Los moradores de la ciudadela Sauces Norte enfrentan una severa crisis sanitaria y de seguridad debido a los constantes malos olores emanados de una vertiente local, el peligro inminente de inundaciones y la acumulación descontrolada de residuos sólidos en los espacios públicos. La falta de obras de canalización y la ausencia de una planificación eficiente en la recolección de desechos mantienen en vulnerabilidad a decenas de familias, entre las que se encuentran personas de la tercera edad y ciudadanos con discapacidad.

El principal foco de preocupación se concentra en las márgenes del río que colinda con el sector. Según denuncian los afectados, el caudal se ha transformado en una fuente permanente de contaminación y pestilencia, un problema que se agrava durante la época de verano. En contraste, la llegada de las lluvias invernales transforma el panorama en un escenario de alto riesgo, ante la constante amenaza de desbordamientos que podrían ingresar a las viviendas y dejarlos incomunicados, teniendo en cuenta que tienen una sola vía de acceso y salida.

Inundaciones e incomunicación por falta de mantenimiento

La infraestructura natural del sector ha sobrepasado su capacidad operativa. Vecinos del lugar señalan que las descargas provenientes de tanques ubicados en las zonas altas saturan el caudal, intensificando los gases nocivos que afectan la salud respiratoria de la comunidad. Esta situación se complica por la falta de limpieza de los cauces, lo que ya ha provocado obstrucciones severas en el pasado, como la caída de árboles de gran magnitud que taponan el flujo hídrico sin recibir una respuesta técnica oportuna.

«Cuando llueve durísimo, tenemos que estar siempre pendientes. Rogamos que por favor nos atiendan; han pasado muchos años y no han hecho nada. Queremos que el río se canalice para evitar desgracias», manifestó Pablo Becerra, residente afectado del sector.

Colapso sanitario en la terminal de transporte urbano

A la problemática del río se suma el desorden socioambiental en la última parada de autobuses urbanos de la ciudadela. La carencia de mobiliario urbano básico ha derivado en la proliferación de basura y la degradación del entorno. La falta de contenedores adecuados permite que la fauna urbana disperse las fundas de desechos en las orillas, agravando la contaminación visual y el riesgo epidemiológico en una zona que además carece de alumbrado público eficiente.

Asimismo, los transportistas carecen de servicios básicos indispensables en la terminal de origen y destino de sus rutas. Ante la falta de baterías sanitarias, el espacio público circundante es utilizado de forma inadecuada, lo que incrementa los niveles de insalubridad. Dirigentes del sector del transporte coinciden en la urgencia de coordinar acciones institucionales para dotar de dignidad tanto a los trabajadores del volante como a los residentes del barrio.

Álvaro Lavanda, gerente del consorcio de Transportistas Urbanos Ciudad de Loja, reconoció la problemática: «El problema existe porque no hay recipientes y también es responsabilidad de los conductores no botar basura en el suelo. Además, se necesitan baterías sanitarias para que los choferes tengan un espacio digno donde puedan realizar sus necesidades fisiológicas y no causar molestias a los moradores”.

Incertidumbre por horarios de recolección de desechos

El manejo doméstico de los residuos también presenta fallas, a pesar de que el camión recolector transita regularmente por Sauces Norte, los moradores reportan que la institución municipal modifica constantemente los recorridos sin previo aviso, fluctuando de forma imprevista entre la tarde y la noche. Esta variación impide que la ciudadanía conozca con precisión el momento idóneo para depositar sus bolsas de basura.

Jhoana Maldonado, habitante de la zona, explicó que debido a la inexistencia de un horario fijo, la exposición anticipada de las fundas facilita que los perros las destruyan, esparciendo los desperdicios en las calzadas. «Necesitamos que nos ayuden con un horario específico para que la gente sepa a qué hora tiene que sacar la basura», enfatizó.

Ante este escenario, la comunidad de Sauces Norte hace un llamado público y formal al Municipio para que establezca un cronograma de recolección fijo y asigne los recursos técnicos necesarios para la ejecución de un proyecto integral de canalización del río. Los contribuyentes enfatizan que, a pesar de cumplir puntualmente con sus obligaciones tributarias locales, la atención a sus demandas básicas de habitabilidad y seguridad ha permanecido postergada por años.

Share.