Los precios de la canasta básica permanecen estables en el Mercado Centro Comercial de Loja, a excepción de alimentos específicos afectados por el clima y la baja producción. Los comerciantes descartan que el incremento en el valor del diésel afecte los costos actuales de los víveres. Mientras los productos cárnicos registran bajas en sus valores, ciertos granos y el plátano experimentan alzas puntuales debido a factores climáticos o desabastecimiento local.
Clima y exportación regulan los precios agrícolas
La variación de costos responde de forma directa a los niveles de cosecha y no al transporte. Rafael Granda, comerciante del mercado, explica la dinámica que encarece algunos alimentos: «Los productos a veces no suben por el combustible ni por el transporte, sino por la producción; cuando hay escasez, el precio tiende a elevarse».
El plátano, por ejemplo, sube de precio debido a las inundaciones que afectan a las plantaciones de la Costa ecuatoriana. Además, el flujo de este producto hacia mercados vecinos reduce la oferta local, según añade Granda: «Dicen que lo están exportando a Colombia». En contraste, los géneros provenientes de Loja mantienen sus costos habituales, con excepciones aisladas como la alverja, que reporta un leve incremento.
Sector cárnico reduce costos por baja demanda
El precio de la carne de chancho bajó de 2,80 a 2,50 dólares por libra. Esta reducción obedece a la caída de las ventas y a la fuerte competencia dentro y fuera del establecimiento. Miriam Celi, vendedora del sector cárnico, detalla la realidad de su negocio: “Ahorita el precio está bajo debido a que no hay mucha venta y existe demasiada competencia”.
A pesar de la reducción de precios para el consumidor, los costos operativos para los comerciantes se mantienen elevados. El valor de producción oscila entre 25 y 30 dólares por el faenamiento de cada animal en el Camal Municipal. Asimismo, los adjudicatarios deben costear arriendos, patentes e impuestos obligatorios ante el Servicio de Rentas Internas (SRI).
Informalidad incrementa pérdidas y riesgos
El comercio ambulante representa el mayor perjuicio económico para los locales formales debido a su ventaja operativa. Vendedores informales recorren los pasillos y accesos del mercado sin pagar servicios básicos de agua o luz. Al respecto, Granda señala: «Eso es lo que más nos perjudica, porque ellos se meten por todos los puestos, por todo el mercado, y no hay nadie que les diga nada. No pagan ni luz ni agua».
Los adjudicatarios denuncian también la falta de control por parte del Municipio ante la venta de carne al aire libre, expuesta al sol y sin garantías higiénicas. Miriam Celi advierte sobre los peligros de comprar en el exterior del recinto: «Esa carne no es apta para el consumo porque pasa en baldes, asoleada y mosqueada».
Ante esta situación, los trabajadores exigen la intervención de las autoridades locales e invitan a la ciudadanía a comprar dentro del mercado por economía, seguridad y salud.


