El proyecto, desarrollado por María Isabel Cuenca Morocho y Melanie Daniela Sánchez Cano, estudiantes del Colegio Particular Dr. Antonio Peña Celi, propone una solución tecnológica para uno de los riesgos más frecuentes en Loja: los deslizamientos de tierra.
Su iniciativa combina sensores, programación y una estrategia de estabilización del suelo para alertar a las comunidades antes de que ocurra una tragedia.
Una idea que nació de un problema cotidiano
La inspiración surgió de una realidad que las estudiantes conocen de cerca. El sector donde viven y donde funciona su colegio registra fallas geológicas y deslizamientos durante la temporada de lluvias.
A partir de esa problemática diseñaron GeoAlerta Belén, un sistema de alerta temprana que busca advertir a las familias cuando una vivienda presenta movimientos peligrosos o cuando el suelo alcanza niveles críticos de humedad. María Belén explicó que:
Buscamos crear un sistema que salve vidas mediante una alerta temprana cuando existan deslizamientos provocados por lluvias intensas o movimientos del suelo».
Sensores que detectan movimientos antes del desastre
El proyecto está compuesto por dos elementos principales.
- El primero es un dispositivo que se instalaría en las columnas principales de una vivienda. Mediante un acelerómetro detecta inclinaciones de la estructura y activa señales luminosas y sonoras cuando identifica un riesgo.
- A esto se suman sensores enterrados que monitorean la humedad del suelo. Toda la información se envía a una plataforma web desarrollada por las propias estudiantes, donde los usuarios pueden consultar el estado del terreno en tiempo real.
Para construir el prototipo utilizaron inicialmente una placa Arduino Uno y posteriormente migraron a un ESP32, un microcontrolador con conexión Wi-Fi integrada. Incluso diseñaron e imprimieron en 3D la maqueta donde instalaron el sistema.
Llantas recicladas para prevenir deslizamientos
La propuesta no se limita a emitir alertas.
Como medida preventiva, GeoAlerta Belén plantea construir terrazas de contención con llantas recicladas, una solución que busca estabilizar terrenos vulnerables y reducir el desplazamiento de tierra.
Además de disminuir el riesgo de deslizamientos, el proyecto propone reutilizar un residuo que tarda cientos de años en degradarse, incorporando un componente ambiental a la iniciativa.
Una solución con alcance comunitario
El prototipo tuvo un costo cercano a USD 80, aunque las estudiantes estiman que una implementación real, con apoyo de ingenieros civiles, especialistas en software y hardware, requeriría una inversión aproximada de USD 6.000.
Sin embargo, consideran que el sistema no tendría que instalarse únicamente en viviendas individuales. Melanie Sánchez señaló:
Podría colocarse en puntos estratégicos de los barrios donde existan fallas geológicas para generar una alerta comunitaria y evitar que muchas vidas se pierdan».
La feria confirmó su vocación por la ingeniería
Presentar GeoAlerta Belén en un evento universitario, el Innova Fest UTPL 2026, representó un desafío para ambas estudiantes, que cursan el bachillerato y participaron por primera vez en una feria de innovación de esta magnitud.
La experiencia también terminó de definir sus aspiraciones profesionales. María Isabel planea estudiar Ingeniería Biomédica o Mecatrónica, mientras que Melanie quiere especializarse en Ingeniería de Software.
Participar en este proyecto me hizo darme cuenta de que la programación y el desarrollo de tecnología es lo que quiero estudiar».
El reconocimiento obtenido en el Innova Fest convirtió a GeoAlerta Belén en uno de los proyectos más destacados del encuentro y demostró que la innovación también nace en las aulas escolares, cuando una necesidad de la comunidad se transforma en una solución tecnológica con potencial para proteger vidas.


