La provincia de Loja se prepara para albergar una nueva edición de la romería de la Virgen del Cisne, considerada una de las manifestaciones de fe más multitudinarias de Sudamérica. Este evento anual convoca a miles de devotos nacionales y extranjeros, lo que exige un despliegue interinstitucional inmediato para garantizar el orden público, la salud y la transitabilidad.
La Diócesis local, en coordinación con las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y ministerios de Estado, definió las hojas de ruta y los planes de contingencia específicos que regirán durante los tres días de procesión. Con ello se busca asegurar que la infraestructura religiosa y los caminos vecinales presten las facilidades necesarias para los caminantes.
Salida del 17 de agosto y modificaciones en la ruta a Catamayo
La peregrinación iniciará de forma oficial el 17 de agosto con la salida de la imagen desde su santuario hasta la parroquia San Pedro de la Bendita. Al día siguiente, 18 de agosto, el segundo tramo con destino a Catamayo experimentará el principal cambio logístico de este año: la procesión ya no ingresará a la hacienda Monterrey para evitar el desvío de la carretera principal.
El párroco de El Sagrario, padre William Arteaga, fundamentó técnicamente esta decisión eclesiástica:
«Se ha tomado esa decisión de hacer este cambio porque es un tramo pequeño que se avanza a caminar, no hay necesidad de hacer un descanso. Ahora irá directamente desde la parroquia de San Pedro hasta la iglesia de Catamayo».
Debido a que el trayecto se realizará sin interrupciones, las autoridades prevén que el contingente de fieles adelante su arribo a la iglesia de Catamayo en un lapso aproximado de dos horas, evitando así la exposición prolongada a las altas temperaturas del mediodía.
Itinerario hacia Loja y cumplimiento de horarios estrictos
El tercer y último tramo se desarrollará el 20 de agosto partiendo desde Catamayo a las 06:00. La planificación contempla una parada técnica y eucaristía en el sector del Villonaco a las 11:00, para reanudar la marcha e ingresar a la zona militar a las 16:00. Tras el arribo a la Puerta de la Ciudad, la imagen será vestida de reina antes de iniciar el desfile final hacia el centro de la urbe.
La meta de los organizadores es corregir los retrasos de años anteriores provocados por problemas en la calzada. El objetivo institucional apunta a ingresar a la Iglesia Catedral a las 19:00 para la misa de bienvenida.
Despliegue de seguridad ciudadana y control vial
El operativo de control se subdividirá en dos fases: la peregrinación de agosto y las festividades centrales de Loja, del 1 al 9 de septiembre. La Policía Nacional, el Ejército y los agentes de tránsito controlarán el flujo vial.
En la parroquia de El Cisne, los autobuses de pasajeros deberán desembarcar en la explanada del santuario e inmediatamente retirarse hacia los estacionamientos del cementerio para mantener las vías expeditas. Asimismo, el Ministerio de Salud Pública desplegará ambulancias y personal de atención ambulatoria, mientras que el ECU 911 operará con su red de videovigilancia activa.
Disciplina ambiental y prevención de incendios
La Iglesia católica emitió un llamado de concientización para prevenir los incendios forestales recurrentes en las áreas verdes de la provincia. La normativa de la romería exige a los romeriantes no dejar desperdicios en las rutas y obliga a los comerciantes autónomos a colocar contenedores de basura en sus respectivos puestos de venta. Bajo el lema «María, Reina de la paz«, la organización busca promover una convivencia ordenada y respetuosa con el ecosistema local.
Los trabajos de reestructuración física y remodelación de la Iglesia Catedral concluirán formalmente en la semana del 9 de agosto.


