Lenín Moreno tiene 73 años de edad y enfrenta un proceso judicial por presunto cohecho en el caso Sinohydro, delito por el que, de ser hallado culpable, recibiría una pena de seis años y seis meses. El exmandatario afirma que no hay pruebas que sustenten la acusación fiscal y que no saldrá de Ecuador.
La Corte Nacional de Justicia (CNJ) confirmó que aún no existe la convocatoria para la reinstalación de la audiencia del caso Sinohydro en el que el Tribunal debe dar a conocer su sentencia sobre los 21 procesados por presunto cohecho, relacionado con la construcción de la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair.
Moreno fue vicepresidente de Ecuador entre 2007 y 2013 y presidente de la República entre 2017 y 2021. En diálogo con LA HORA comenta sobre sus expectativas ante la sentencia pendiente en el caso Sinohydro y observa que el correísmo no desaparecerá por una razón.
Lenín Moreno no abandonará Ecuador por el caso Sinohydro
En el caso también están procesados su esposa Rocío González, su hija Irina Moreno y sus dos hermanos: Guillermo y Edwin Moreno.
El fiscal general del Estado (e), Carlos Alarcón, acusó al exmandatario de ser uno de los autores directos del cohecho. Moreno es señalado por supuestamente beneficiarse cuando fue vicepresidente de Rafael Correa de las coimas entregadas por la empresa Sinohydro, para obtener el contrato para la construcción de la hidroeléctrica. Hubo $76 millones en sobornos, según la investigación fiscal.
La Fiscalía solicitó al Tribunal que imponga una pena de seis años y seis meses a siete procesados como autores directos, entre ellos Lenín Moreno.
“No tuve ningún acto, ninguna acción, ninguna decisión, ningún nombramiento. No hay ninguna prueba en la que se pueda sostener la Fiscalía. Pero me han hecho perder ocho años de pagar abogados, de pagar peritos. Las investigaciones que ellos debían hacer, no las hicieron. Me correspondió a mí hacer las investigaciones para poder entregarlas a la Fiscalía y desvirtuar absolutamente todas las acusaciones que hace el fiscal (Alarcón)”, expresa Moreno.
Recuerda que durante el proceso judicial hubo declaraciones relevantes: “Cuando invitaron a Alecksey Mosquera (exministro de Electricidad) y a Jorge Glas (exvicepresidente) a hacer las declaraciones manifestaron que quien dirigía prácticamente todo el tinglado era Correa (…); firmó junto con ellos el contrato”. Ni Correa ni Glas ni Mosquera están procesados en este caso.
Moreno asegura que independientemente de la sentencia que emita el Tribunal de la CNJ no se irá del país: “No, bajo ninguna circunstancia. Lo que ocurra, yo estaré en Ecuador. Yo podría haberme quedado en Paraguay. Tengo una amistad personal con el presidente (Santiago Peña). Se me ofreció incluso protección. No la acepté y regresé porque sé perfectamente que somos inocentes”.
Lenín Moreno considera que el caso judicial tiene relación con una venganza de Rafael Correa
El exvicepresidente critica que el caso Sinohydro se originó por una “acusación incorrecta” que hizo el exasambleísta del correísmo, Ronny Aleaga, en febrero de 2019. Moreno tiene una hipótesis: “Fue por orden de Rafael Correa Delgado, por supuesto, porque nos ofreció venganza. Él dijo que se va a vengar de nosotros, de todos aquellos que supuestamente le hemos hecho daño”.
Moreno relata que no estaba de acuerdo con cómo actuaba Correa. “No le hice ningún daño. Lo único que hice fue rescatar la institucionalidad y hacer lo que se debía en beneficio del país”. Por ejemplo, Moreno no admitía que existiera una reelección presidencial indefinida.
Menciona que fue Correa quien fue a Ginebra a buscarlo para proponerle que fuera candidato presidencial, pero tras asumir el cargo Moreno se encontró con una situación compleja.
“Él lo tenía planificado. En el momento en que dijo que dejaba la mesa servida encontré que no había ni siquiera para pagar el primer sueldo. En ese momento me di cuenta de que estaba ante un farsante, una persona que había dejado quebradas las arcas del Estado, endeudado indebidamente al Gobierno, incluso con instituciones como el Seguro Social”, resume Moreno.
Reclamó a Correa y “la respuesta de él fue agresividad”. Cree que Correa tenía ese comportamiento por cierto motivo: “A él le dolió muchísimo no poder ser otra vez presidente. Y no fue presidente por una razón sencilla: la gente ya no lo quería. No tenía una aprobación sino del 30% que él mismo me lo dijo”.
¿Está cerca el fin del correísmo en Ecuador?
La Revolución Ciudadana (RC) aún no ha revelado a qué organización política se va a adherir para las elecciones seccionales de 2026, luego de su propia suspensión y la suspensión del movimiento Amigo. Sin embargo, Moreno duda que el correísmo desaparezca.
“Encontrarán otro partido político donde estar porque no pueden estar lejos del poder. Es por eso que les importa poco. Es un tema baladí para ellos el con quién se meten o con quién se alían”, subraya Moreno.
Para el exvicepresidente, los políticos deben tener una postura definida según sus propios principios políticos.
“Me refiero al comportamiento de la gente que hace política, tiene que actuar correctamente y tiene que aliarse con la gente que corresponde, con los mismos principios políticos. No es que solamente por ganar elecciones, por hacer daño, por echar la contra a otro movimiento político o a un mandatario, hay que aliarse con quien quiera. No, no debe ser así”, sugiere Moreno. (KSQ)


