Marcelo Gallardo fue presentado oficialmente este jueves 17 de septiembre como nuevo director técnico de la Selección de Ecuador, con un contrato por cuatro años y la misión de conducir un nuevo proceso que tendrá entre sus principales objetivos la Copa América 2028 y el camino hacia el Mundial 2030. El entrenador argentino aseguró que encontró en el país una generación con talento y potencial para dar “un salto de calidad” y competir de igual a igual frente a las principales selecciones del mundo.

Durante el acto realizado en la Casa de la Selección, en Quito, el presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF), Francisco Egas, destacó la trayectoria y mentalidad competitiva de Gallardo. “Esta generación tiene condiciones para seguir creciendo y necesita un entrenador que de verdad la desafíe”, señaló el dirigente, quien calificó la contratación como una apuesta “grande, fuerte e importante”. Egas confirmó además que el vínculo se extenderá durante cuatro años.

Gallardo, por su parte, explicó que aceptar la propuesta ecuatoriana representa para él algo más que un reto futbolístico. El estratega calificó su llegada como un “desafío de vida”, al tratarse también de la oportunidad de conocer una nueva cultura y construir una relación con los jugadores y el país. Además, reveló que los acercamientos con Egas comenzaron tiempo atrás y que durante el último mes las conversaciones se intensificaron hasta alcanzar un acuerdo.

En lo deportivo, el Muñeco anticipó que buscará potenciar las virtudes que ya posee Ecuador, pero también desarrollar una identidad propia. “Si no hay ideas, no hay nada; si no hay estilo, no hay nada”, afirmó. Para Gallardo, el talento de los jugadores ecuatorianos permite pensar en un equipo capaz de competir “en igualdad de condiciones contra cualquier potencia del fútbol mundial”, aunque insistió en que ese crecimiento requerirá trabajo, convencimiento y seguimiento permanente de los seleccionados.

El proyecto tampoco estará limitado a la selección absoluta. Gallardo anunció que pretende involucrarse en la formación de juveniles, junto con cuerpos técnicos del medio local, con la intención de ampliar la base de futbolistas disponibles para los próximos años. Su primera convocatoria buscará mantener buena parte de la estructura del último Mundial, pero también comenzará a observar a jóvenes y otros jugadores que actúan dentro y fuera del país.

El nuevo cuerpo técnico tendrá poco tiempo antes de su primera prueba. Gallardo debutará al frente de La Tri durante la gira asiática: Ecuador enfrentará a Corea del Sur el 24 de septiembre, en Suwon, y posteriormente participará en la Copa Kirin, donde se medirá con Japón el 1 de octubre, en Yokohama. El argentino sostuvo que prefirió asumir inmediatamente para aprovechar estos días de convivencia y comenzar cuanto antes el proceso de conocimiento entre jugadores y cuerpo técnico.

Gallardo afrontará así su primera experiencia como entrenador de una selección nacional, después de desarrollar su carrera en clubes como Nacional de Uruguay, River Plate y Al-Ittihad. Su etapa más exitosa se produjo al frente del conjunto argentino, donde conquistó, entre otros trofeos, las Copas Libertadores de 2015 y 2018. Ahora, el desafío será trasladar esa identidad competitiva a una selección ecuatoriana que la FEF considera preparada para iniciar una nueva etapa.

Respondiendo a los medios
Consultado sobre la localía de Ecuador y la posibilidad de alternar los partidos entre Quito y Guayaquil, Marcelo Gallardo evitó anticipar una decisión y aseguró que la sede dependerá de cada rival y del contexto de competencia. “No se trata de defender una región sino de defender un país y una selección”, afirmó el técnico, quien señaló que analizará los distintos escenarios antes de establecer dónde jugará la Tri como local.

Gallardo explicó que la definición deberá considerar los momentos de competencia, los rivales y las mejores alternativas para el equipo. Por ahora, sostuvo, existe tiempo suficiente para evaluar todas las opciones antes de tomar una decisión sobre la sede de los futuros encuentros oficiales de Ecuador.

El argentino también se refirió al estilo que intentará implementar. Ante una pregunta sobre si mantendrá su conocida propuesta ofensiva o la adaptará a las características de los seleccionados, fue enfático: “Si no hay ideas no hay nada, si no hay estilo no hay nada”. Sin embargo, reconoció que las condiciones de los futbolistas también determinarán la forma de jugar y aseguró que encontró “mucho talento” para construir una selección competitiva.

Para Gallardo, Ecuador dispone de jugadores capaces de competir “en igualdad de condiciones contra cualquier potencia del fútbol mundial”, pero consideró necesario fortalecer la mentalidad y el convencimiento colectivo. El entrenador insistió en que el siguiente paso será transformar el talento individual en un equipo que pueda responder ante rivales de máxima exigencia.

Otro de los puntos abordados fue la primera convocatoria de su ciclo. El técnico adelantó que inicialmente intentará respetar gran parte de la base que representó al país en el último Mundial, aunque algunas ausencias estarán condicionadas por lesiones. Paralelamente, comenzará a observar futbolistas que actúan tanto en Ecuador como en el exterior y abrirá espacio para jóvenes que vienen “empujando de atrás”.

Gallardo también confirmó que su proyecto no se limitará a la selección absoluta. Señaló que buscará involucrarse en el proceso de formación de juveniles, con cuerpos técnicos del medio local y bajo la supervisión de su equipo de trabajo. La intención, explicó, es detectar y desarrollar nuevas alternativas que puedan nutrir a la selección en los próximos años.

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