William Joffre Alcívar Bautista, alias Negro Willy, es conocido en Ecuador por ser el líder y fundador de los Tiguerones. El ecuatoriano, quien ahora vive en España, expresó palabras de admiración sobre Gonzalo Boye, el abogado que se encarga de su caso.

Así lo relata el artículo publicado el 21 de marzo de 2026 en el diario español El Mundo. Negro Willy actualmente está libre en España.

¿Quién es Gonzalo Boye?
Gonzalo Boye Tuset nació en Chile en 1965, pero viajó a España. Su pareja, Isabel Elbal, también es abogada. Tienen un despacho jurídico: Boye-Elbal y Asociados.

En 1996 Boye fue condenado a 14 años de cárcel por participar en el secuestro de un empresario, Emiliano Revilla, al prestar un vehículo de su propiedad para el rapto.

En 2002 Boye, tras cumplir seis años, salió en libertad y con una licenciatura en Derecho por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED).

“Cuando ingreso en prisión, Internet era una cosa como esotérica. Cuando salgo, era un mundo entero. Internet falta en la cárcel”, dijo Boye, según recoge la UNED en su sitio web.

El que se haya formado como abogado estando preso es algo que pesa sobre Boye. “Gonzalo Boye es una figura oscura en el mundo de la abogacía española. No solo porque ejerce su profesión tras estudiar Derecho en la cárcel mientras cumplía condena por colaborar con ETA (organización terrorista vasca) en el secuestro del empresario Emiliano Revilla”, reseña El Mundo en un artículo de octubre de 2019.


Fuentes consultadas por El Mundo, que en su momento fueron cercanas a Boye, indicaron que en su carrera profesional lo ayudó la masonería (una fraternidad con objetivos determinados). Aunque Boye, en su respuesta al diario, lo negó.

En el mismo artículo se menciona al narco Laureano Oubiña, quien contó que conoce a Boye desde que ambos cumplían condena en Alcalá-Meco (centro penitenciario de Madrid): “Nos matriculamos juntos [en la UNED] y él pudo terminar la carrera porque lo mantuvieron en la misma cárcel durante años”.

En febrero de 2020, el diario El Español calificaba a Boye como un “abogado repleto de luces y sombras”.

“El propio Gonzalo Boye quiso exculparse, alegando que era parte de un ‘blanqueo de dinero’. Pero la Audiencia (Nacional) no le creyó. Le condenó a una pena de prisión de 14 años, ocho meses y un día por detención ilegal (en el caso de Revilla)”, señaló el diario.

“Él, que proclamaba —y continúa haciéndolo— su inocencia, aprovechó la estancia tras los barrotes para sacarse la carrera de Derecho, con la que ha defendido a diversas figuras polémicas. Desde Sito Miñanco (alias del narcotraficante José Ramón Prado Bugallo) a Rodrigo Lanza (un activista condenado a cinco años de cárcel por agredir a un guardia urbano de Barcelona), pasando por Edward Snowden (exempleado de la CIA que reveló archivos secretos sobre vigilancia masiva) o Quim Torra (expresidente de la Generalidad de Cataluña)”, resumió El Español.

Boye, el expresidiario que ahora defiende a Negro Willy
Un excolaborador de Boye, en el artículo de El Mundo de 2019, dio cuenta del estilo de Boye para acercarse a sus potenciales clientes.

“Gonzalo es muy ambicioso y ahí [en los asuntos de narcotráfico] es donde se hace más dinero”, aseguró. “Cuando se entera de que ha habido una operación antidroga, se presenta directamente en la cárcel para hablar con el narco, aunque éste no lo haya solicitado, y le ofrece sus servicios”, añadió.

Ese estilo se asemeja a lo ocurrido con el Negro Willy, según su propia versión. “Cuando me detuvieron aparecieron muchos abogados que decían venir de parte de gente que no conocía. Y no me miraban a los ojos. Él sí lo hizo y me convenció con tres palabras: ‘Saldrás de aquí’. Soy muy creyente y temeroso de Dios y fue una epifanía”, contó el Negro Willy al diario El Mundo.

Además, negó ser responsable del atentado al canal TC Televisión.

Boye también defiende actualmente al expresidente de Cataluña, Carles Puigdemont, acusado por supuesta sedición por participar en el proceso de independencia de Cataluña y por malversación de fondos.

Boye cuestiona la banalización del lawfare
El lawfare es conocido como el uso del sistema judicial para fines políticos, un concepto que suelen mencionar sobre todo figuras de la política que enfrentan procesos judiciales.

Boye escribe para las plataformas Contrapoder y El Nacional. En su columna del 7 de julio de 2025 en El Nacional Boye habla del concepto del lawfare.

En aquella fecha señalaba que el lawfare “ha emergido en los últimos años como una de las amenazas más sutiles y devastadoras contra las democracias contemporáneas”.

A su criterio, el lawfare “no debe ser utilizado con ligereza (…), especialmente en un contexto donde su banalización puede resultar funcional a los mismos intereses que lo han promovido”.

Boye define al lawfare como “una estrategia sistémica en la que el aparato judicial es manipulado para eliminar adversarios políticos, bloquear liderazgos incómodos, desgastar movimientos sociales o neutralizar formas de disidencia institucional”.

Incluso describió algunos casos que, según su perspectiva, son ejemplos de lawfare en América Latina y Europa.

“Casos como el de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil —encarcelado sin pruebas en un proceso que luego fue anulado por vicios estructurales y con fuerte interferencia política, donde se llegó, incluso, a acusar a sus abogados de blanqueo de capitales—“, indicó

“O el de Rafael Correa en Ecuador, a quien se inhabilitó políticamente a través de decisiones judiciales cuestionadas por organismos internacionales, reflejan con claridad los elementos característicos del fenómeno”, agregó Boye.

Pero el abogado establece una diferencia: “El lawfare no puede tener como víctima a quien detenta el poder real (…). La asimetría de poder es clave: el lawfare opera sobre quienes desafían el statu quo (norma establecida), no sobre quienes lo encarnan”. (KSQ)

Los Tiguerones, al mando de Negro Willy, surgieron tras la cercanía con Jorge Luis Zambrano González, alias Rasquiña, líder de los Choneros, pero tras su asesinado en diciembre de 2020 se provoca una fragmentación.

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