La seguridad de los ciclistas en el cantón Loja se mantiene en una situación de constante vulnerabilidad. Esta problemática responde principalmente a dos factores críticos: el diseño empírico con el que se construyeron las ciclovías existentes en el casco céntrico y la persistente falta de cultura vial por parte de los conductores de vehículos a motor. Así lo reconoció Marlon Severino, agente civil de tránsito de la localidad, quien detalló las acciones operativas actuales y los planes de reestructuración que se planifican para la urbe.
Actualmente, Loja cuenta con un espacio segregado de aproximadamente 13.5 kilómetros destinado a la micromovilidad. Sin embargo, este circuito presenta serias deficiencias estructurales que dificultan una circulación fluida y segura. «El estudio técnico para la implementación, en muchos de los casos, simplemente fue empírico o por ideas; no hay algo plasmado que vaya acorde a la realidad de nuestro casco céntrico», señaló Severino.
El funcionario explicó que la falta de planificación técnica original provocó que existan numerosas «ciclovías entrecortadas». Esto obliga a los ciclistas a abandonar intempestivamente su carril exclusivo para incorporarse a la calzada general junto a los autos, o incluso a invadir las veredas destinadas a los peatones. Un ejemplo crítico de este diseño erróneo se evidencia en la avenida Eduardo Kingman (desde el redondel del Soldado hasta la calle Cariamanga, antes de conectar con la Bernardo Valdivieso), donde el espacio asignado fuerza una circulación en contravía, rompiendo las normas técnicas básicas de movilidad y seguridad vial.
Frente a este escenario, la Dirección de Movilidad de Loja ha formulado un nuevo estudio técnico para reestructurar el circuito del centro y expandir la red vial hacia los extremos de la urbe. La nueva planificación contempla la creación de entre 25 y 30 kilómetros adicionales de ciclovía, diseñados para conectar los barrios periféricos con el casco comercial:
Zona Norte: Se planifica extender el circuito desde el sector de Jipiro hacia barrios como Las Pitas, Sauces Norte, La Banda y Carigán.
Zona Sur y Oriental: El proyecto busca enlazar los barrios del sur permitiendo a los usuarios incorporarse de manera segura al parque lineal, los senderos ecológicos y conectar con arterias principales como la avenida 18 de Noviembre.
El control operativo diario de los agentes civiles se enfoca en mantener las ciclovías libres de obstáculos. Sin embargo, el irrespeto por parte de conductores de autos y motocicletas es un problema diario. Severino enfatizó que la comodidad de los ciudadanos por estacionarse lo más cerca posible de sus destinos los lleva a invadir el espacio preferencial del ciclista. Ante esto, el agente señaló que la educación debe reforzarse en las escuelas de conducción, pero también apoyarse en la rigurosidad de la ley: «Cuando se toca el bolsillo, o cuando hay una multa económica, quizá ahí entramos en conciencia. Mientras solo hagamos un llamado verbal, a la gente le da igual», enfatizó.
La Agencia de Tránsito también enfrenta retos regulatorios con los propios usuarios de bicicletas. Actualmente se ejecutan operativos en las calles para llamar la atención a aquellos que circulan en sentido contrario, irrespetan las señales de tránsito o se movilizan sin implementos básicos de seguridad como casco, guantes y prendas reflectivas.
Severino admitió que capacitar formalmente a este sector es complejo debido a que, a diferencia de los choferes profesionales, los ciclistas no requieren un título habilitante o licencia que los obligue a asistir a cursos. Además, el marco legal actual vuelve intrincado el procedimiento sancionatorio en la vía, ya que al no existir un documento de conducción específico, las competencias de control se diluyen operativamente entre la Policía Nacional (para la validación de la cédula de identidad) y los agentes de tránsito.
Finalmente, ante los recurrentes conflictos y videos que circulan en redes sociales donde se evidencian agresiones verbales o físicas por parte de conductores que encierran o cierran el paso a los ciclistas, la autoridad recordó cuáles son los canales oficiales para actuar:
Emergencia inmediata: Comunicarse directamente al ECU 911 para solicitar la presencia inmediata de un agente civil de tránsito en el lugar de los hechos.
El llamado final de las autoridades apunta a construir una convivencia armónica entre todos los actores viales (peatones, ciclistas, motociclistas y conductores), donde cada uno respete estrictamente los espacios asignados en la vía pública para garantizar que todos lleguen seguros a sus hogares.


