El paso por Rumichaca permanece cerrado totalmente, en el lado de Colombia, de forma indefinida, desde pasado el mediodía de este lunes 09 de marzo de 2026, luego de que gremios y sectores productivos del sur de Colombia cumplieran con la movilización que habían anunciado días atrás en rechazo a los efectos de la guerra arancelaria con Ecuador.

La medida se concretó tras una marcha que partió desde distintos puntos de Ipiales y que terminó con el bloqueo del principal cruce fronterizo entre ambos países.

Por el momento, en el lugar permanecen personas, tractocamiones y vehículos de transporte que impiden el tránsito de carga y de pasajeros entre la provincia ecuatoriana de Carchi y el departamento colombiano de Nariño.

La protesta es protagonizada por transportistas, comerciantes y trabajadores vinculados a la actividad logística y comercial en la frontera, quienes aseguran que la dinámica económica de la zona se ha desplomado en las últimas semanas. Según testimonios de los propios gremios, las pérdidas superan el 90% debido a la reducción del comercio binacional.

Protesta indefinida, según gremios de Colombia

Edison Mena, presidente de los camioneros colombianos en Ipiales, señaló que la paralización del comercio golpea directamente al transporte de carga y a toda la cadena logística que depende del intercambio entre los dos países.

Según explicó, el trabajo en la frontera se redujo en más de un 90%, por lo que los sectores afectados decidieron aplicar una medida de hecho que, aseguró, se mantendrá indefinidamente mientras no haya respuestas de los gobiernos.

“La medida durará mientras todos tengamos fuerza, mientras todos nos unamos y hasta cuando los gobiernos realmente deroguen los decretos que han afectado en su totalidad a la economía tanto de la ciudad de Ipiales como de Tulcán”, afirmó.

El dirigente también hizo un llamado a que se abran espacios de negociación para revisar las medidas arancelarias que desencadenaron la crisis comercial entre ambos países, una medida que ya ha tenido protestas anteriores, en menos de un mes, tanto en Ecuador como en Colombia.

“Estamos esperando que sea el gobierno ecuatoriano quien realmente tome conciencia, que vuelque su mirada, llegue a una negociación y obviamente a una posible derogación de los decretos arancelarios”, agregó Mena.

El cierre del paso fronterizo ocurre en medio de la escalada del conflicto comercial que comenzó semanas atrás con la aplicación de aranceles a productos colombianos por parte del gobierno de Daniel Noboa, medida que posteriormente derivó en una respuesta similar desde Colombia y en un aumento progresivo de las tensiones comerciales entre ambos países, bordeando actualmente aranceles del 50%.

Desde entonces, distintos sectores económicos han advertido sobre los efectos que la disputa está provocando en la frontera, donde el comercio, el transporte y las actividades vinculadas al intercambio binacional dependen en gran medida del flujo constante de mercancías y personas, como lo ha expuesto LA HORA.

El bloqueo desde el lado colombiano se convierte así en una nueva escalada de presión desde la frontera, donde sectores productivos advierten que la actividad económica continúa deteriorándose mientras no exista una solución al conflicto comercial. (FV)

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