El feriado nacional obligatorio por la Batalla de Pichincha movilizó a miles de ciudadanos en el país; sin embargo, en Loja la tendencia estuvo marcada por el disfrute local. Numerosas familias y residentes optaron por quedarse en la urbe y volcarse de forma masiva a los parques, senderos y miradores, aprovechando la riqueza natural y las diversas alternativas recreativas que ofrece la infraestructura de la urbe lojana,.
Los principales espacios de la ciudad lucieron completamente llenos durante el fin de semana. Al norte de la urbe, el Parque Recreacional Jipiro volvió a coronarse como uno de los puntos de encuentro más populares, atrayendo tanto a locales como a visitantes de otras provincias. Carlos Vázquez, usuario frecuente del sector, detalló que en esta ocasión su familia decidió no salir de la ciudad debido a que se encuentran al cuidado de un familiar enfermo. No obstante, señaló que el parque cumplió con creces las expectativas de descanso.
«Para mí es uno de los parques más bonitos y más completos. Casi todos los fines de semana solemos venir a jugar básquet en familia, a pasear o a disfrutar de la gastronomía. En feriados el movimiento es mayor y es bonito ver el parque lleno; ofrece un sinnúmero de actividades y los niños son los que más disfrutan por los espacios adecuados», afirmó Vázquez, quien además rescató el valor histórico de este emblemático sitio.
Por su parte, en el sector sur de la ciudad, el Parque Lineal y su sendero —que se extiende desde el sector del puente de Supermaxi hasta la Universidad Nacional de Loja— registraron una altísima concurrencia. Nixon Ortega, residente de la zona sur, comentó que aunque el viernes realizó un viaje corto a la parroquia de Vilcabamba, prefirió retornar para aprovechar el sábado y domingo en los espacios verdes locales. Ortega enfatizó el notable crecimiento de la cultura deportiva en la colectividad lojana, especialmente en disciplinas como el running.
«Aquí normalmente la gente sale a hacer deporte todos los días, especialmente a correr, que es algo que ha crecido bastante en la ciudad. Se ve a gente adulta, jóvenes y niños. El parque es muy grande y se adapta para todo: hay canchas de fútbol, básquet, gimnasio al aire libre y sitios hasta para acostarse a meditar o leer», relató Ortega, destacando el factor de integración social que generan estas áreas.
Hacia el extremo norte, el sendero que une a Jipiro con Sauces Norte fue el escenario ideal para quienes buscaron tranquilidad, paisajes naturales y caminatas al aire libre. Fue el caso de Carlos Ledesma, quien por estrictos motivos de salud y rehabilitación médica debe realizar caminatas diarias. Al vivir en la zona norte, encontró en este sendero el espacio perfecto para cumplir con sus terapias.
Ledesma observó una afluencia inusual de personas durante el sábado y domingo, calificando el trayecto como «atractivo, seguro y con una tranquilidad bastante bonita» gracias a los kilómetros de paisajes y fauna local. Además, resaltó que el espacio cuenta con opciones para todos los gustos, desde ciclismo y áreas de fútbol hasta una pista de karting para los amantes de la velocidad. Ledesma también se refirió a la coyuntura de la ciudad: «Lamentablemente estábamos con un problema con los buses que afectó para que la gente visite, pero este fin de semana las cosas ya se pusieron en orden y la gente salió a disfrutar en familia».
El balance de este feriado demuestra que Loja cuenta con argumentos sólidos para retener y entretener a sus habitantes sin necesidad de que recorran largas distancias. Los testimonios de los ciudadanos ratifican que la red de parques y senderos no solo es un motor de salud y deporte, sino también el refugio preferido de los lojanos para fortalecer la identidad local y el esparcimiento familiar en días de descanso.


