El Gobierno espera recortar USD 1 700 millones en el gasto corriente del presupuesto estatal durante el 2021.

Los egresos corrientes también se conocen como gastos permanentes; es decir, se deben cubrir cada mes. En el presupuesto, estos son los que tienen el mayor peso, pues agrupan salarios públicos, intereses de la deuda, transferencias a los gobiernos autónomos descentralizados (GAD) y a la Seguridad Social, entre otros.

El 80% del presupuesto corresponde a gasto corriente.
Dentro de este grupo, en el 2021 habrá un recorte de USD 400 millones en el rubro de bienes y servicios de consumo, explicó el ministro de Finanzas, Mauricio Pozo.

En este segmento constan: alquiler de edificios, viáticos, pasajes, mantenimiento vial, de escuelas y hospitales, consultorías, publicidad, gasto en importaciones de combustibles, entre otros.

El 2020, estas transferencias se redujeron en USD 578 millones en relación con el 2019, sin tomar en cuenta el rubro de importación de derivados.

Se podría decir que en la cuenta de bienes y servicios de consumo se registran los ‘gastos hormiga’ del Estado y, con la pandemia, dejaron más rango de recorte, aunque aún hay espacios de optimización.

Por ejemplo, los pasajes al exterior. El presupuesto muestra que en el 2019 se gastaron USD 8,5 millones en tiquetes al extranjero, y en el 2020, el gasto bajó a USD 2 millones.

Los materiales de oficina, en cambio, representaron USD 26,4 millones en el 2019 y el 2020 bajaron a 11 millones.

La masa salarial también seguirá recortándose. Pozo comentó que se espera reducir en alrededor de USD 300 millones este rubro en el 2021.

Será un ajuste menor al que se registró entre el 2019 y el 2020, cuando esta cuenta cayó en USD 705 millones.

El Ministro puntualizó que se esperan medidas como no reemplazo de vacantes, no renovación total de contratos ocasionales, entre otras.

Santiago García, presidente del Colegio de Economistas de Pichincha, explicó que la masa salarial es delicada, porque la mayoría de funcionarios está en áreas prioritarias, como salud, educación y seguridad.

El 2020, el Fisco aplicó medidas como reducción de jornada laboral temporal para los funcionarios, excepto a los médicos, policías y otros de primera línea en la emergencia.

Otras medidas no pasaron de las intenciones. En mayo del 2020, el Ejecutivo ordenó la reducción del 50% del salario al Presidente, Vicepresidente, ministros y viceministros con el Decreto 1041. Se esperaba que rigiese un año, pero en agosto se excluyó de la rebaja a los viceministros y en noviembre, al resto de funcionarios.

García señala que se debe analizar si aún hay espacios de optimización en este año “en entidades sin rentabilidad social, en donde aún hay mucha burocracia”. Para el experto, lo ideal sería que el Gobierno buscase medidas para subir los ingresos vía tributos, para no hacer recortes muy dramáticos que tendrían efecto en la demanda agregada. “Se deberían reducir las exenciones tributarias para tener más ingresos por impuestos”.

Uno de los segmentos que ha sido difícil de reducir es el de las transferencias corrientes, que registran algunas asignaciones mandadas por ley. Por ejemplo, el 40% del aporte estatal para pensiones para la Seguridad Social o las asignaciones a los gobiernos locales. El 2020, por ejemplo, se destinaron USD 1 477 millones al IESS por el 40% del aporte: USD 298 millones más que en el 2019.

El IESS solicitó para este año a Finanzas USD 2 010 millones. También se prevé que el gasto en transferencias suba porque se acordó con el Fondo Monetario incrementar el gasto social con la entrega de bonos.

Pero estas cifras son proyecciones de un Gobierno saliente, pues desde el 24 de mayo el nuevo Presidente podría adoptar otras políticas. Uno de los ajustes que no tiene marcha atrás es el de gasto en intereses de la deuda. Gracias a la renegociación de bonos del 2020, el Fisco alivió este pago en este año en USD 1 000 millones.

Puntos de vista:

Si recaudación no sube, el ajuste será mayor

Miguel Ricaurte, Economista, Jefe del Banco Itaú

Es una mala noticia que se deba hacer el ajuste cuando el PIB más bien necesitaba un impulso, pero no hay otra opción, Ecuador vive hace tiempo una realidad fiscal difícil. En países con ahorros, como Chile, el gasto subirá.
El recorte afectará al crecimiento de Ecuador y tomará quizás hasta el 2024 volver a un PIB similar al del 2019, a otros países les tomará menos. Si la recaudación tributaria no mejora, el Gobierno tendrá que sacrificar más en gasto corriente. Será importante ver cómo les va al IVA, ICE e impuesto a la renta. Esto está atado a la reactivación.

Manejo fiscal requiere de una visión integral
Margarita Velín-Fárez, Investigadora Asociada de IAES de la U. de Alcalá

El Presupuesto 2021 conllevará un gran desafío, que no debe enfrentarse desde una visión cortoplacista. Es hora de analizar todas las aristas macroeconómicas, revisando los impactos en variables como PIB, tasas de interés, empleo, reducción de pobreza. Así, el subsidio a la Seguridad Social pesa 2% del PIB y el de la agricultura, 0,01%, sector que generaría crecimiento. Claro que un ajuste del subsidio llevaría a la quiebra de la seguridad, por lo que es perentoria una discusión social y académica, con medición del posible impacto de reformas para mantener la sostenibilidad.

Este contenido ha sido publicado originalmente por Diario EL COMERCIO en la siguiente dirección:https://www.elcomercio.com/actualidad/ecuador-presupuesto-gasto-salarios-economia.html. 

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