El Consorcio de Transportistas Urbanos Ciudad de Loja implementó una reestructuración temporal en las frecuencias de sus rutas para el mes de junio. Esta medida responde a la marcada disminución del flujo de pasajeros provocada por el inicio del periodo de vacaciones en los establecimientos de educación básica y media del cantón. Las autoridades del gremio técnico confirmaron que los buses circularán con intervalos de tiempo ligeramente más extendidos durante las mañanas. Esta práctica operativa histórica busca mitigar el gasto logístico e impedir la sobreoferta del servicio.

Ajuste de rutas por temporalidad educativa

Álvaro Labanda, gerente del consorcio, explicó a LA HORA que el servicio de transporte urbano en Loja se rige de forma estricta por cuadros de trabajo basados en la demanda real de usuarios. Al concluir las clases escolares y universitarias, la necesidad de movilización en la urbe decrece significativamente, lo que obliga a una optimización integral de los gastos operativos.»No es una reducción arbitraria; simplemente se alargó unos minutos el intervalo porque ya no se necesita la misma afluencia de buses en un tiempo tan corto. Mantener las flotas al mismo ritmo de forma irresponsable generaría pérdidas críticas», precisó el directivo.

A esta variación horaria se suma la suspensión total del servicio en el sector de Puerto Seco. La operatividad en dicho tramo fue cancelada debido al severo deterioro de la calzada, la cual representa un peligro inminente de siniestro para las unidades de gran tonelaje. El gremio transportista hizo un llamado urgente al Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) para coordinar convenios de intervención vial con el Municipio de Loja y rehabilitar esta arteria estratégica.

Insostenibilidad económica y urgencia tarifaria

La crisis financiera interna del transporte lojano constituye el eje de mayor preocupación para el consorcio. De acuerdo con la gerencia, el sistema de bandas de los combustibles agravó de forma dramática los costos de operación del servicio. En menos de un mes, el precio del galón de diésel se elevó de $3,10 a $3,25, pulverizando las proyecciones técnicas previamente establecidas con los equipos municipales.

Frente a esta coyuntura, los transportistas descartaron la posibilidad de mantener congelada la tarifa en los $0,30 discutida con anterioridad. Labanda calificó de «irresponsable» la postura de ciertos miembros del Concejo Cantonal de Loja que sugieren dilatar el debate del pasaje hasta el mes de diciembre.

«El estudio tarifario anterior se calculó con un combustible a $1,80. Hoy necesitamos soluciones inmediatas y un sinceramiento real de los valores para este año, con el fin de garantizar que el sistema de transporte continúe siendo sostenible para la ciudadanía», enfatizó.

Inversión privada bajo riesgo de financiamiento

Pese al escenario de incertidumbre económica, el consorcio presentó oficialmente en el parque central de la ciudad una flota de 16 nuevas unidades de transporte que ya se encuentran operando activamente en el corredor central. El proceso de renovación vehicular sufrió retrasos considerables debido a inconvenientes logísticos con las empresas carroceras del país, logrando completarse este último fin de semana.

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