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Hoy se cumplen 31 años de la desaparición de los jóvenes. Para Pedro, padre de las víctimas, el hallazgo de los cuerpos es aún una tarea pendiente. Perito Meza insiste en buscar a los jóvenes de acuerdo con la ubicación que dio en 2012.

Han pasado 31 años y aún hay más preguntas que certezas acerca de los hermanos Restrepo. Santiago y Pedro desaparecieron el 8 de enero de 1988, cuando fueron detenidos en forma irregular por agentes de la Policía y encerrados en una celda en donde nunca se los encontró.

Pedro Restrepo, padre de las víctimas, sostiene que a pesar de que varios procesados cumplieron la condena total o parcial aún no tienen consigo los restos mortales.

El perito Roberto Meza detalló en entrevista exclusiva con EL TELÉGRAFO que en junio del año pasado, a propósito de una comparecencia por el caso Gabela, informó a la Fiscalía sobre una posible ubicación de los cuerpos de los jóvenes.

Esa información fue parte de una consultoría que realizaron a finales de 2011 y 2012. Y, según el perito, cuando entregó la información en la Fiscalía, notó que el informe agregado al expediente «estaba incompleto, faltaban hojas e inconcluso no se encontraban las conclusiones en el informe fiscal».

Según Meza, “un informante, que luego comprobamos que habría pertenecido al SIC-10, nos proporcionó información valiosa sobre el lugar”.

Argumentó que la búsqueda de identidad de este informante reveló información relevante para el caso sobre varios agentes del SIC-10, incluso de gente que trabajaba en 2012 en el Ministerio del Interior y perteneció al SIC -10.

Meza señaló -sin dar mayor detalles por ser información en indagación previa- que los cuerpos estarían en Quito y no en la laguna de Yambo, en donde muchos años se rumoró.

A su criterio, los restos mortales no están en Yambo ya que se hicieron varias pericias y nunca se encontró nada allí.

El argentino explicó que la teoría sobre qué los cuerpos se encuentran en Yambo quedó cerrada, luego de que se usó material de alta precisión para buscarlos y por ello la consultoría trabajó en otros lugares.

«Yambo es un sitio improbable, incluso descartado, ya que se usó un submarino con una tecnología avanzada y descartó el hecho que puedan estar en esa laguna. Tiene características especiales que hacen que no puedan estar en Yambo y si algún momento estuvieron mantengan las características fisiológicas de los cadáveres», agregó Meza.

La nueva ubicación sería en la capital, en donde Meza estima que el lugar tendría razón de ser «y habían algunos elementos que nos hacían suponer que era el lugar apropiado, porque eso estaba siendo vigilado y por el propio informante, un informante calificado que estaba aportando con información valiosa para el caso».

Información “general” de perito
Restrepo sí conocía sobre esta supuesta ubicación que entregó Meza. Sin embargo, destacó que esos lugares eran “indefinidos, regiones o gráficos muy grandes”, y por ello se desestimó esos sitios.

“Nos han indicado cientos y miles de sitios y nada definitivo”, dice Restrepo.

Pedro asegura que el informe de Meza era “vago, como muchas otras cosas que nos han dicho, sin sustento técnico ni credibilidad”.

A su criterio, la familia necesita “el sitio exacto”.

También afirma que aún hay deudas del Estado en exigir a la Policía tres puntos pendientes: entrega de los cuerpos, la verdad absoluta y que los nuevos involucrados sean judicializados.

Pero Meza cree que la única forma de desestimar es realizando la búsqueda. Reiteró que la consultoría pericial que realizaron trabajó incluso con varias denuncias que recibieron al 1800 DELITOS, en donde recibieron mucha información, mucha de ella descartaron en el proceso.

Por ello detalló que incluso en 2012 canalizó para que el grupo de antropólogos forenses de Argentina, que encontraron los restos del Che Guevara, participen en las nuevas pericias con georradares que al pasarlos por las zonas evidencian la presencia de restos óseos.

Sin embargo, estas acciones -dijo Meza- se suspendieron porque no se renovaron los acuerdos entre Argentina y Ecuador. Pero cree que en la zona que dio a conocer el informante se debe buscar.

Incluso afirmó que los hermanos Restrepo fueron secuestrados por un grupo, que trabajaba a la par del SIC 10. «Encontramos documentos que hacían mención al SIC-10, no como un móvil policial, sino de un organismo del SIC- 10 determinado para estos casos».

Sin embargo, a Restrepo le preocupa más bien una indagación abierta de 2010 que “no avanza” en la Fiscalía en contra de los tres expolicías del SIC-10: Édgar F., Libardo G. y Jorge Armando M., incluso asegura que uno es juez.

Según la Fiscalía, en 2018 se pidió información sobre la partida de defunción del expolicía Camilo Badillo, sin embargo, ese documento jamás llegó a la entidad.

Aparentemente, Badillo murió en un accidente de tránsito en noviembre del año pasado. Fue sentenciado a 16 años de prisión por la desaparición y muerte de los jóvenes, pero solo cumplió 8 años de prisión.

También le inquieta conocer sobre quién era alias “Chocolate”, que aún no ha sido identificado, y cuál fue su participación en la muerte y tortura de sus hijos. (I)

ferzhr@gmail.com

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