El Centro de Integración Internacional de los Pueblos (CIIP) de la Confederación de Nacionalidades del Ecuador (Conaie), en Pichincha, será el lugar donde se desarrollará el VIII Congreso del 17 al 20 de julio del 2025.

Allí se verá si Leonidas Iza, actual presidente de la Conaie, continúa en ese cargo con una reelección que no consta en el estatuto de la organización, si lo reemplaza otro dirigente o si el movimiento indígena da paso a una mujer.

El antecedente de la participación femenina
En el VII Congreso que se efectuó en agosto de 2021 se presentó como candidata María Andrade, del Pueblo Saraguro, quien quedó en segundo lugar. La superó Iza, que representó al Movimiento Indígena y Campesino de Cotopaxi, y en tercer lugar quedó Marco Guatemal, candidato de la Sierra Norte.

Brevemente, Andrade comenta que hubo un compromiso en el VI Congreso, en septiembre de 2017, para que una mujer sea presidenta. Pero eso “se violó, no me dejaron, entonces sí, fue bastante complejo porque se hicieron muchas artimañas; es difícil, veamos si ahora se logra con una mujer”, señala.

Cecilia Velasque, excoordinadora de PachakutiK (PK), dijo anteriormente que sería ideal que haya una candidata en este VIII Congreso, “que sea una mujer la que presida la Conaie porque esa fue una decisión que se tomó de manera colectiva antes de elegir al compañero Jaime Vargas”, en el VI Congreso.

¿Para qué el liderazgo de una mujer?
Rocío Cerda, expresidenta de la Federación de Organizaciones Indígenas de Napo (Foin) y parte de la Comunidad kichwa de Serena, dice que no rechazan el liderazgo de los varones, pero defiende que las mujeres son mejores administradoras en varios sentidos.

“Desde el nacimiento de la Conaie han estado solo hombres (en la presidencia) y las mujeres hemos venido haciendo un trabajo sí en conjunto, luchando por una justicia, pero sí es conveniente que una mujer esté al frente y se demuestre que pueden llevar adelante una organización, la gran Conaie, para poder fortalecer”, expresa la dirigente.

Reconoce que antes entre las mujeres había miedo, pero han aprendido a tener liderazgo y recalca que hay representantes capaces: “Habemos muchas mujeres preparadas para ese cambio, para ese cimiento que necesita la Conaie”.

“Demos esta oportunidad, tanto hombres y mujeres, que una mujer vaya y sea la candidata (…), tengo el pensamiento de que una mujer nos pueda liderar, pero no porque llega a ser dirigente la vamos a dejar solita, somos las comunidades quienes debemos dar ese apoyo para que una dirigencia vaya al frente”, expresa. Añade que tras las elecciones presidenciales de abril de 2025 hay fraccionamiento en el movimiento indígena, por lo que se debe buscar la unidad.

Wilma Til, dirigente de la comunidad San Pedro y parte de la Unión de Organizaciones del Pueblo Chibuleo (Unopuch) en Tungurahua, también espera la presencia de una mujer en la Conaie: “Se ha dicho en las comunidades y en las organizaciones que eso debería hacerse. Esta propuesta viene años planteándose, pero no la toman en cuenta”.

Observa que hay un problema tanto en la Conaie como en la sociedad ecuatoriana que impide mayores liderazgos femeninos. “Lastimosamente aún hay esta problemática y no solo en instancias políticas, también en instancias sociales. Por eso tal vez no han dado espacio hasta ahora para que lidere la Conaie una mujer, por machismo. No es que no haya una mujer que sepa liderar, claro que sí hay”, enfatiza.

Por ello cree que “ya es hora que una mujer asuma la presidencia de la Conaie” porque existen mujeres indígenas que ya lideran espacios en dirigencias comunales, en organizaciones de primer y segundo grado e incluso a nivel nacional. Esperaba que la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana (Confeniae) elija a una mujer para participar en el Congreso de la Conaie porque en Tungurahua aún no se ha socializado ninguna candidatura. Pero el 21 de junio, en una asamblea de la Confeniae solo se presentaron tres precandidatos y ganó Marlon Vargas. Aunque Luis Canelos, presidente de la Nacionalidad Kichwa de Pastaza (Pakkiru), dijo que su organización sí tiene una candidata y participará directamente en el Congreso.

Sandra Alvarado, dirigente de la Comisión de salud de la Confeniae, explica que como Iza representa a la regional Sierra esta vez le corresponde la presidencia de la Conaie a la Amazonía. Se trata de una práctica de alternancia que no está establecida en el estatuto.

Tampoco está establecido allí que se deba elegir a una mujer, pero Alvarado defiende el compromiso del Congreso. “En la estructura de la Conaie no hay un estatuto que lo tenga establecido así. Actualmente las mujeres estamos tratando de incidir en la reforma del estatuto para que exista esta alternancia, para que también las mujeres tengamos esa posibilidad de llegar a esos espacios donde históricamente sólo los hombres nos representan”, precisa Alvarado. Ejemplifica que de las 23 organizaciones filiales de la Confeniae solo una está liderada por una mujer.

Además del machismo, en algunos espacios aún hace falta unidad entre mujeres, apunta. “Si es que no hay unidad entre nosotras es difícil que podamos romper el cómo se ha venido manejando (la Conaie), ya que en un cargo como este hay muchos intereses de por medio”.

El perfil femenino necesario
Para Cerda, una candidata mujer debe enfocarse en unificar mediante el consenso a las comunidades, en el trabajo territorial, no permitir el extractivismo minero y petrolero en las comunidades. “Ese sería el trabajo más fuerte y duro, que no se ha podido lograr”.

Til ve otras debilidades por fortalecer y que lo podría hacer una mujer: “Mejorar la situación política interna de la Conaie, eso es bastante trabajo; fortalecer la igualdad de género y la igualdad de oportunidades”. Señala que el reto de una mujer en este cargo debe ser el lograr una “diferencia” demostrable, con una visión de cambio.

Aunque Til tiene claro que ese cambio no será tarea fácil: “Eso sí, tal vez los mismos dirigentes que ya han estado años ahí arraigados (en la Conaie) no dejen liderar a una mujer. Pero hay que intentarlo, hay que estar ahí, participar y hacer historia”.

Alvarado dice que, sea hombre o mujer quien presida la Conaie, esta autoridad debe estar empapada de la situación y de los intereses del movimiento indígena: “Una persona que conozca el proceso de lucha ya que actualmente nos encontramos en tiempos difíciles tanto al interior de nuestra estructura como con el Estado”.

Lourdes Tibán, prefecta de Cotopaxi y miembro del movimiento indígrna, tiene una exigencia puntual: “Hombre o mujer, pero que no venda a la Conaie”.

Mercedes Curichumbi, parte del Consejo de Gobierno del Movimiento Indígena y Campesino de Chimborazo (Comich), expresa un pedido a quien presida la Conaie. “Lo único que nosotros queremos es que no esté el correísmo porque ha hecho daño no solo a nosotros, no solo a las mujeres. Principalmente con infiltrados hasta hoy siguen haciendo daño, eso no queremos”.

Puede ser hombre o mujer, dice, pero que continúe con la lucha social, la defensa de la igualdad, defienda a las comunidades de la pobreza y de la desnutrición. No descarta que en los próximos días su organización busque un candidato o candidata para ir al Congreso.

“Tenemos que seguir luchando en defensa de nuestros derechos colectivos con cualquier Gobierno del turno”, concluye. (KSQ)

Fuente: https://www.lahora.com.ec/politica/Conaie-es-tiempo-de-una-mujer-al-frente-de-la-organizacion-indigena-20250622-0027.html

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