Lobos marinos, tortugas gigantes, piqueros de patas azules, aguas cristalinas y arena suave blanquecina son el paisaje que se encuentra en el archipiélago volcánico en Ecuador: las islas Galápagos. Estas se encuentran ubicadas en el océano Pacífico a 972 kilómetros de la Costa. Sin embargo, este paraíso natural es asediado por el gran problema que enfrenta el país como es el narcotráfico.

Así lo demuestran las cifras de la Dirección Nacional de Investigación Antidrogas de la Policía Nacional, y es que en 2023 en las islas Galápagos se habían decomisado 3,43 kilos de droga; para 2024 esa cifra se elevó exponencialmente dejando 1,3 toneladas de droga incautada y, para 2025 la cifra fue de 1,2 toneladas de droga.

Estos números revelan una tendencia alarmante sobre el volumen de droga decomisada que se ha multiplicado en los últimos dos años. Las islas Galápagos son la joya turística del país, pero también tienen un frágil ecosistema que hay que cuidar y que hoy también está amenazado por el tránsito de droga. El archipiélago es un punto imprescindible para el narcotráfico y es usado como una ruta para abastecimiento de combustible.

LA HORA accedió a un informe militar en el que se evidenció las rutas marítimas del narcotráfico hacia Centro y Norteamérica. Hasta finales del 2025, Galápagos aparece como un punto de recarga de combustible para las rutas que salen de los puertos de Ecuador, y una vez ahí siguen hacia Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Guatemala y México.

¿Por qué las incautaciones de droga aumentaron?
Para la criminóloga Daniela Valarezo llama la atención el mayor decomiso de droga en las islas Galápagos. Sin embargo, explicó que esto quiere decir que el control y patrullaje que se hacen en la zona marítima se han fortalecido.

“Quiere decir que las Fuerzas Armadas, la Policía y la cooperación internacional están aumentando sus capacidades de control en esta parte importante del país y del mundo. Aunque, también puede significar que están viendo esta parte del país como una ruta del narcotráfico, que podría ser un punto intermedio útil de tránsito o almacenamiento temporal de droga”, dijo.

La criminóloga explicó que el que se haya declarado el conflicto armado interno en el país pudo haber permitido que se descuiden estas otras zonas, como el archipiélago, que son zonas turísticas podrían generar otras rutas para el narcotráfico.


Por ello, enfatizó que las “rutas del narcotráfico siempre están desplazándose”. Agregó que para que el delito no migre se pueden reducir incentivos para que Galápagos no sea un puerto de salida de droga se pueden subir los costos operativos, es decir, que se aumente la cantidad de personal de Fuerzas Armadas en la zona y se realicen más operativos.

Con lo mismo concuerda la especialista en seguridad, Johana Espín, pues dijo que el decomiso de drogas en la región insular podría indicar que hay más operativos de control, pero que eso no necesariamente significa que se trafique más droga, y que por eso hay más resultados.

“La otra opción es que haya un mayor tránsito (de droga)”, mencionó, esto debido a que con el control en el mar Caribe, una de las rutas fuertes para el narcotráfico es el océano Pacífico y eso podría incluir Galápagos.

“Si aumenta el control en los puertos de Perú, de Colombia o en Venezuela, efectivamente las rutas van a cambiar”, señaló.

Cooperación internacional para cuidar las islas
De acuerdo con Jean Paúl Pinto, especialista en seguridad, el aumento de decomiso de droga puede deber a que la cooperación con Estados Unidos funciona y el tratado con la Marina es justamente hacia la interceptación de lanchas con droga.

“Tal vez, este tipo de incremento implica una mejor cooperación y vigilancia de las zonas alrededor de Galápagos”, aseguró.

El especialista en seguridad manifestó que en cuanto a la cooperación internacional esta puede significar un beneficio en capturas, intercambio de información, y mayor incautación porque eso ayuda a controlar mejor las zonas y debilitar economías criminales.

Por su parte, Daniela Valarezo indicó que hay que tener un dominio marítimo para interceptar flotas o tráfico de drogas. “Yo sugeriría que, para controlar estos nodos, que es donde están las embarcaciones pesqueras y se están abasteciendo y trazan las rutas del narcotráfico, haya un apoyo de los países vecinos, no solo con Estados Unidos, sino con Colombia y Perú para identificar dónde debemos tener los golpes más importantes en esta zona del mundo y de nuestro país”.

Tras el Covid-19 hubo un cambio de la dinámica criminal
Cristian Ordoñez, especialista en temas de seguridad, manifestó que tras la pandemia de Covid-19 en Ecuador y las islas encantadas cambió su rol en la dinámica del narcotráfico. “Galápagos es utilizado como una zona de abastecimiento de combustible. Es decir, se producen dos fenómenos delictivos, por un lado, el tráfico de combustibles y el narcotráfico, porque esa zona tiene más complejidad de control”.

Ordoñez afirmó que no necesariamente el aumento de incautaciones se “puede leer como una eficiencia”, sino que “puede significar que haya más droga que esté transitando y se tiene reportes de que aproximadamente el 10% de lo que transita es lo que se decomisa”.

“En 2021, 2022, quizá no se tenía las capacidades o el monitoreo adecuado en esta zona y el Estado en esos momentos y ahora ha sido rebasado en sus capacidades de control”, comentó. (PSR)

Aunque, Ecuador cerró 2025 como el año más violento de la historia, Galápagos no registró homicidios intencionales, según cifras del Ministerio del Interior. Tampoco hay cifras de violencia en el primer trimestre de 2026.

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