El Gobierno de Daniel Noboa bajó el tono sobre la propuesta de la Asamblea Constituyente como vía para cambiar la Constitución vigente desde 2008 en Ecuador. Sin embargo, todavía no se ha excluido totalmente esa idea.

“Seguiremos agotando todas las formas democráticas, que es una enmienda o una reforma parcial”, dijo Noboa durante una entrevista en el canal digital Visionarias, el 23 de mayo de 2025. El 29 de mayo, en radio Forever, por su parte, el ministro de Gobierno, José De La Gasca, expresó: “No hemos descartado la idea, lo que hemos dicho es: dejemos a la Asamblea Nacional trabajar”.

Al momento, dos proyectos de ley enviados por el Gobierno están en la Asamblea: para enfrentar las economías criminales y para fortalecer la gestión pública.

“Hay algunos mecanismos de reforma. Estamos viendo cómo estos proyectos de leyes ponen a prueba, qué tan extremo, qué tanto se pueden estirar los conceptos de la Constitución para atender las realidades actuales”, apuntó el ministro De La Gasca.

¿Cómo evitar el fracaso de la Asamblea Constituyente?
Héctor Yépez, abogado y director de la Escuela de Gobierno de la Universidad Espíritu Santo, frente a las declaraciones del Gobierno, afirma que se está tomando un camino sensato. Opina que una Constituyente, en la práctica, “sólo es viable si el país realmente cree que es la única salida”.

Da cuenta de un factor relevante para abonar esa vía: “Lo ideal para una Constituyente es un amplio consenso social. No se trata de pasar de una Constitución correísta a una anticorreísta, sino de lograr amplios consensos sobre lo fundamental para sacar adelante al Ecuador”.

Y en ese consenso, plantea que también debe entrar la oposición, para no repetir errores. “El correísmo sufrió la peor derrota presidencial de su historia. Hoy el actor principal del Ecuador ya no es Rafael Correa, sino Daniel Noboa. Pero eso no significa que la Revolución Ciudadana (RC) esté muerta. Representan una parte del país, minoritaria, y en una Constituyente hay que hablar con todos los sectores para lograr consensos. Lo contrario sería caer en los mismos errores de Montecristi y del pasado inestable del Ecuador”.

Para Yépez, se debe priorizar el bien común. “Una Constitución no es para imponer una ideología, nos guste o no, sino para lograr reglas que sirvan a todos a largo plazo, aunque ahora sean oposición. Por ejemplo, en Argentina hay grandes diferencias ideológicas, pero Javier Milei gobierna con la misma Constitución que Cristina Fernández de Kirchner, porque la Constitución debe estar por encima de las ideologías”.

Fabián Pozo, abogado y exsecretario jurídico de la Presidencia en el Gobierno de Guillermo Lasso, coincide en que el consenso es clave. “Si es una Constituyente, el mejor momento es lo más pronto posible, cuando existe un alto respaldo, además de un consenso ciudadano y de las fuerzas políticas democráticas, sobre que el modelo de Montecristi está caducado”.

Aclara que eso no implica que no se deben analizar otras herramientas constitucionales, como la reforma parcial y la enmienda, posibilidades que se abrieron por la mayoría legislativa que ahora tiene ADN.

Se decide a través de votación
El artículo 444 de la Constitución determina que la Asamblea Constituyente sólo puede ser convocada a través de una consulta popular, es decir en las urnas, para preguntar a la ciudadanía si acepta o no ir al proceso constituyente.

Para eso, el presidente Noboa debe incluir en la consulta la forma de elección de los asambleístas constituyentes y las reglas para ese proceso electoral.

Pozo indica que esto es una variable importante a considerar, aún cuando la debilidad interna del correísmo continúe. “Dependerá mucho del estatuto constituyente. ¿Qué fórmula de asignación de escaños van a utilizar? ¿Cuántos constituyentes se van a elegir? ¿Van a ser todos de elección popular o van a existir constituyentes funcionales, es decir representantes de gremios, de sindicatos? Depende muchísimo, por ejemplo, si va a tener más o menos asambleístas por cada provincia”.

El puente comunicacional con la Corte Constitucional
Para Enrique Herrería, exjuez de la Corte Constitucional (CC), el Ecuador tiene problemas urgentes en vialidad, salud, energía, educación, por lo que considera que en Noboa hay ese compromiso por atenderlos. Sin embargo, agrega que para eso se necesita que haya inversión extranjera en el país.

Herrería señala que eso no será posible si la CC no permite eliminar de la Constitución las normas sobre los sectores estratégicos, eliminar las prohibiciones que impiden un régimen laboral flexible y eliminar la prohibición del arbitraje internacional para resolver diferencias con inversionistas extranjeros.

Explica que el rol de la CC es calificar cuál es la vía y la dimensión de los cambios constitucionales frente a la propuesta que se presente, sea de enmienda, reforma parcial o Constituyente, para verificar si afectan derechos o a la estructura del Estado.

Pero al referir el artículo 43 de la Constitución, aclara que siempre, cualquier cambio en la Constitución, necesariamente debe pasar por el dictamen aprobatorio de la CC.

Menciona que para la CC “es perfectamente posible hacer una revisión de sus precedentes y alejarse de esos requisitos tan severos y extremos que están en sus dictámenes, para entender que es un clamor del pueblo ecuatoriano que se posibiliten estos cambios que son fundamentales para garantizar la inversión extranjera”.

Desde su punto de vista, hace una sugerencia para que la Constituyente no fracase: “A mi juicio, el camino más adecuado sería que el Presidente de la República tenga un canal de comunicación con la CC, amparándose en el artículo 226 de la Constitución que dice que es un deber de las funciones del Estado coordinar sus actos. Puede tener un legítimo interlocutor que converse con la CC en la intención de llegar a un acuerdo que facilite la vía de la Asamblea Constituyente en el menor tiempo posible y eso merecerá el aplauso de los ecuatorianos”.

Dice que no se debe perder tiempo: “Nada impide que se avance al mismo tiempo que se presentan los proyectos de ley en materia económica urgente y que se pueda ir habilitando el camino hacia una Asamblea Constituyente”.
Ante esto, concluye que “los cambios cosméticos no solucionarán los problemas”.

José Luis Fuentes, analista político y catedrático universitario, evalúa que si el Gobierno no consigue que sus proyectos de ley sean aprobados en la Asamblea, podría aplicar una nueva estrategia. “El Gobierno podría lanzar una campaña y colocar a la Asamblea como la responsable y desde ese punto de vista proponer como una salida a la Constituyente y tener el apoyo del pueblo”.

Pero también plantea otras hipótesis. Evalúa que si de aquí a seis meses Noboa hace una gestión que la gente apruebe, puede influir en la ciudadanía y abrir el camino para su propuesta de Constituyente en dos años, cuando sean las elecciones seccionales.

Advierte que hasta ese tiempo podría ocurrir otro escenario: “Que la organización política ADN crezca a nivel local y nacional, como para que tenga una mayoría”. Sin embargo, analiza que nada es seguro y todo puede suceder, “dadas las condiciones de nuestra política ecuatoriana”. (KSQ)

Fuente: https://www.lahora.com.ec/politica/Noboa-podria-comenzar-a-preparar-el-camino-hacia-la-Constituyente-20250601-0016.html

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