Mientras el Ministerio de Gobierno expone su predisposición al diálogo con el movimiento indígena, el presidente Guillermo Lasso insiste en tensar la relación.

En medio de la acusación de que el paro fue financiado por el narcotráfico, el miércoles se iniciará el trabajo en las mesas temáticas.

El jueves pasado, Lasso dijo en una entrevista para el portal Infobae de Argentina que el paro de 18 días costó USD 15 millones. Ese financiamiento, según el Primer Mandatario, salió del narcotráfico. Acusó a Leonidas Iza, presidente de la Conaie, de actuar en conjunto con el expresidente Rafael Correa para desestabilizarlo.

En un avance de la entrevista con Patricia Janiot, de Univisión, que tenía previsto publicarse la noche de ayer, 10 de julio, Lasso insiste en la denuncia, pero sin aclarar si denunciará o no el hecho ante la justicia.

Para la Conaie, lo dicho por el Presidente tiene la intención de acentuar la política de confrontación. Sin embargo, fueron más allá. Para la organización indígena esto pone en duda el acta de paz firmada el jueves 30 de junio de 2022.
Ambas partes acordaron trabajar en conjunto para dar respuesta a los 10 pedidos que motivaron las manifestaciones en un plazo de 90 días. Eso abre dos escenarios. El primero es que ambos actores lleguen a consensos y la amenaza de nuevas paralizaciones se diluya.

El otro escenario es que el diálogo se interrumpa y con ello crezca la incertidumbre sobre el futuro de la paz y la estabilidad en el país. El mismo Ministerio de Producción afirmó que las pérdidas por los días de manifestaciones ascendían a USD 1 000 millones.

Para el docente universitario Esteban Ron, el Presidente cometió dos errores con esa afirmación. El primero es mostrar cifras sin demostrarlas. A su criterio, una afirmación de este tipo requiere de lo que se conoce como prejudicialidad. Es decir, que exista la declaración de que hay fondos ilícitos y también la revelación del hecho por parte de una fuente relevante.

El segundo error es la intención de crear un relato hacia el extranjero. Esto porque al aterrizar ese mismo discurso en lo nacional podría no encontrar legitimidad.

La Conaie no solo se quedó en su pronunciamiento. Ayer, en su cuenta de Twitter arremetió contra Lasso al recordarle hechos, como por ejemplo, la denuncia de la Embajada de Estados Unidos sobre los “narcogenerales”.

Llamado al diálogo

El 21 de junio, la denominada Comisión Convocante hizo un llamado al diálogo. Para eso se ofreció como mediador entre el Gobierno y el movimiento indígena. Fue la primera convocatoria formal después de anuncios de acercamientos. Lasso aceptó la invitación; mientras que la Conaie, no.

Nuevamente a la mesa

El ministro de Gobierno, Francisco Jiménez, anunció que regresarán a la mesa de diálogo con la mediación de la Conferencia Episcopal. Descartaron a Saquicela tras su voto a favor de la destitución de Lasso. La reunión se desarrolló el jueves 30 de junio y como resultado se firmó un acuerdo de paz.

Diálogo parado

Tras el ataque que tuvo lugar en Shushufindi (Sucumbíos), el presidente Guillermo Lasso anuncia que no dialogará con Iza. Los acuerdos alcanzados el día anterior, como la derogatoria del Decreto 95 sobre los hidrocarburos, quedaron en el aire. La Conaie hizo un llamado para mantener la protesta.

Mediación Asamblea

El segundo intento lo auspició la Asamblea. En un encuentro al que ambas partes asistieron por invitación del presidente Virgilio Saquicela, se acordó una reunión con participación de la Iglesia. Ocurrió el 27 de junio y hubo avances. Pero el 28 de junio falleció un militar tras un ataque a un convoy.

Primera reunión

El jueves pasado, el Gobierno y el movimiento indígena se reunieron para acordar tres cosas: metodología, temas y cronograma. Se conformaron 10 mesas y el primer día de trabajo será el 13 de julio. Sin embargo, las tensiones aumentaron nuevamente tras declaraciones del Primer Mandatario.

Fuente: https://www.elcomercio.com/actualidad/politica/momentos-tenso-dialogo-ejecutivo-conaie.html

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