El Consorcio de Transportistas Urbanos de Loja inició este martes 19 de mayo una medida de hecho indefinida, suspendiendo el servicio de transporte público en toda la ciudad. La decisión surge tras agotarse el periodo de compensación económica el pasado 12 de mayo y ante la negativa del Cabildo de incrementar la tarifa de pasaje, que los operadores exigen suba de 30 a 36 centavos.

Pablo Chiriboga, presidente del Consorcio, anunció que los socios y accionistas han decidido acudir a las dependencias municipales para entregar las llaves de las unidades a la alcaldesa. «No nos pueden obligar a trabajar a pérdida. Llevamos siete días pagando el diésel de nuestros bolsillos y ya no tenemos recursos. Nos acogemos al derecho a la resistencia amparado en el Artículo 98 de la Constitución», declaró el dirigente, enfatizando que la inversión de 120 mil dólares por unidad se ha vuelto insostenible bajo las condiciones actuales.

Desde la administración municipal, el director de Movilidad, Luis Alfonso Peña, hizo un llamado al respeto de la ley. «El Municipio tiene las puertas abiertas al diálogo, pero estamos en la obligación de hacer respetar los contratos de operación y la Ley de Tránsito, que garantiza la dotación de este servicio público esencial», señaló.

Por su parte, el concejal Yuri Yaguana mostró una postura de apertura hacia el gremio, reconociendo que el Consorcio tiene derechos adquiridos. «Hay que ser responsables con lo que sucede en la economía local. El transporte es tan vital como el agua, pero también los transportistas deben ser conscientes de que existen parámetros y transitorias que deben cumplir para mejorar el servicio», manifestó el edil.

Ante estas medidas las autoridades educativas, incluidos las municipales, debieron acogerse al Plan de Continuidad Educativa en modalidad virtual para garantizar la seguridad y movilidad de los estudiantes. Pese a que la disposición se conoció cerca de la medianoche del lunes, esta mañana aún persistía la confusión entre padres de familia y directivos.

En lo que concierne al movimiento universitario, la UNL y la UTPL informaron a través de un comunicado que mantendrán clases de forma presencial.

Finalmente, los transportistas han pedido disculpas a la ciudadanía por los inconvenientes causados, pero aseguran que la medida no se levantará hasta obtener una respuesta técnica y política que garantice la rentabilidad de su negocio. Mientras tanto, la ciudad amanece con una movilidad reducida y la incertidumbre de cuánto durará el conflicto entre el gremio y el Cabildo lojano. (FM)

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