En Ecuador, emprender es casi un acto de fe. A primera vista, el país parece un hervidero de negocios: 1’173.985 empresas activas según el Registro Estadístico de Empresas (REEM), elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

Pero el espejo estadístico devuelve otra imagen: solo 133.124 empresas (una de cada diez) registraron ventas reales el último año. El resto está suspendido en la incertidumbre tributaria, la informalidad o el simple papel.

Desde un local de costura en Riobamba hasta una App de servicios en Guayaquil, miles de ecuatorianos se lanzan a emprender con más esperanza que herramientas. Sin embargo, los números revelan un tejido empresarial frágil, desigual y efímero.

Más de 603.733 empresas están inscritas en el régimen RIMPE, que agrupa a negocios populares y emprendedores con ingresos anuales menores a $300.000. Pero esta inscripción no implica ventas, ni plazas de trabajo, ni actividad económica comprobable. Son contribuyentes que, obligados por ley, declararon su existencia. El INEC lo dice sin rodeos: más de la mitad de las empresas del país no reportan ni ventas, ni empleados, ni comercio exterior.

Así, esa mayoría de empresas en Ecuador comparten las siguientes características:
-Fueron creadas solo por obligación tributaria, no por actividad económica real.
-No tienen capital o mercado suficiente para operar.
-Enfrentan alta rotación, con negocios que desaparecen antes de despegar.
-Sufren condiciones estructurales adversas: burocracia, informalidad laboral, falta de financiamiento y un entorno económico inestable.

En ese escenario, solo un 11,3% de las empresas ecuatorianas vendió algo en el último año. Aún menos —apenas 85.625— lo hicieron mientras mantenían plazas de empleo formales en actividades productivas.

“En Ecuador, tener una empresa no significa estar en el mercado. La mayoría de los emprendimientos nacen sin capital, sin apoyo técnico y con pocas probabilidades de sobrevivir más de un año”, explica María José Freire, economista especializada en desarrollo productivo.

“A esto se suma que cerrar una empresa formal es más costoso y burocrático que crearla, lo que mantiene registros inflados con negocios que ya no existen. En un entorno de crisis crónica, informalidad laboral y normas desalineadas con la realidad productiva, lo sorprendente no es que solo una de cada diez empresas venda algo, sino que todavía haya emprendedores dispuestos a intentarlo”, acotó Freire.

Emprendimientos que nacen y desaparecen: crisis empresarial en Ecuador
El ecosistema empresarial ecuatoriano sufre de alta rotación. Por ejemplo, 333.441 empresas cerraron mientras solo 267.604 nacieron o reactivaron operaciones en un año, lo que implica un saldo neto negativo de 65.837 empresas.

El golpe más fuerte lo sufren las microempresas. 69.200 de ellas desaparecieron, una caída del 6% respecto al año anterior. Esto no es un dato menor: las microempresas representan más del 90% del total y son el primer eslabón en la cadena del empleo informal.

Grandes empresas generan el 75% de las ventas en el Ecuador
En el otro extremo de la balanza, las grandes empresas (menos del 1%) generaron $164.400 millones en ventas, lo que equivale al 75% de todas las ventas del país. Mientras tanto, las microempresas facturaron apenas $1.800 millones, casi una anécdota en la economía nacional (0,82% del total).

Y aunque los datos muestran un crecimiento de las ventas totales — $217.478 millones, un aumento del 2,6%— ese impulso fue liderado por un puñado de empresas grandes.

Por sectores:
● Comercio: $78.700 millones en ventas
● Servicios: $57.900 millones
● Manufactura: $45.600 millones
● Minería: $14.400 millones

¿Dónde están las empresas que más venden en Ecuador y quiénes las mueven?
Pichincha (324.300 empresas) y Guayas (243.800) concentran más del 48% del tejido empresarial. Sin embargo, Guayas vio desaparecer cerca de 19.900 empresas activas en un solo año.

Medido por densidad, Galápagos encabeza con 2.025 empresas por cada 10.000 habitantes, mientras Esmeraldas está al final de la lista (ver recuadro), con solo 327 empresas por cada 10.000 habitantes.

En empleo formal, también hay desigualdad: las empresas grandes crearon 62.000 nuevas plazas en el IESS, mientras las micro apenas generaron 4.000 en un año. El empleo femenino sigue siendo minoría: 41,2% del total.

Un tejido empresarial en Ecuador con costuras sueltas
La situación empresarial ecuatoriana es como una tela con bordes sueltos: densa en cantidad, pero débil en sustancia. La mayoría de los negocios son nombres sin ventas, registros sin trabajadores, ideas sin capital.

La paradoja se resume así: tenemos muchas empresas, pero pocas que realmente producen, venden o contratan.

Este retrato invita a una reflexión urgente: ¿cuántos de esos emprendimientos son verdaderas apuestas productivas y cuántos son, simplemente, estrategias de subsistencia? ¿Qué políticas pueden fortalecer a las empresas reales, no solo en número, sino en impacto?

Si el Ecuador quiere construir una economía sólida y sostenible, según Andrés Rodríguez, economista, “deberá mirar más allá de la cantidad de RUC activos. Porque tener empresas no basta: necesitamos empresas que vendan, que empleen, que exporten. Empresas vivas. Y hoy, esas son la minoría”. (JS)

Provincia

Número Empresas

1.-Pichincha:324.300
2.- Guayas:243.800
3.- Manabí:72.200
4.- Azuay:63.600
5.- Tungurahua:48.300
6.- El Oro:46.600
7.- Loja:35.400
8: Los Ríos:34.200
9.- Santo Domingo:30.800
10.- Chimborazo:30.100
11.- Esmeraldas:26.100
12. – Imbabura:25.200
13.- Cotopaxi:24.700
14.- Santa Elena:23.300
15.- Bolívar:12.200
17: Cañar:12.000
18: Pastaza:9.500
19.- Sucumbíos:9.100
20.- Carchi:8.200
21.- Morona Santiago:7.900
22.- Napo:6.500
23.- Orellana:5.700
24.- Zamora Chinchipe:5.600
25.- Galápagos:5.100

Clasificación de empresas

Tipo de empresa

Cantidad

Porcentaje del total

Microempresas1’057.635(90,1%)
Pequeñas empresas84.818(7,2%)
Medianas empresas21.347(1,8%)
Grandes empresas10.185(0,9%)
Total1’173.985100%
Share.